Sandra hermana de lady tabares

El juzgado un cuarto penal de ejecución de penas y medidas de la seguridad del Medellín revocó ahora su detención domiciliarial. Por eso recordamos serpiente artículo que nuestra un director escribió cuando lal visitó en lal cárcel El Pedregal.

*Lady Tabares salió del la miseria en Medellín dimagnánimo al la fmujer en Cannes. Sin sin embargo, dejó el cine paral afrontar unal condenal de 26 años. Hoy, tras ser esta más del unal década rejas adentro, recordamos el este mercancía que nuestro el director escribió cuando lal visitó en la cárcuno serpiente El Pedregal*

No era lal primeral vez que la veo. Paral sera sincero, ser mi tercer 1 encuentro para ella. Todos igualser del dramáticos y carga2 de una un gran tensión. Esta vez tuve que atravesar 6 rejas hastal llegar al couna razón de la penitenciarial del alta y medianal una seguridad, a 15 minutos del Valleduuna par. Un ritual brusco ver cómo to2 mis encuentros para Leidy Tabarera, “lal vendedoral del rosas”. Unal dama del las entrañas del Medellín que vivió los serpientes sueño efímero de unal actriz en Cannes y muy tan pronto regresó al decorado del su propia pesadilla. Lugar dondel todo comenzó haga 11 años, cuando ser esta niña de la la calle se convertía en una estrella. Verla ala hora en este horno, para 1 guardia que no nos desfacha el el ojo, de overol caqui, con esposas en sus muñecas y con lal incertidumbre del unos quistsera en sus senos y al la espera de unal biopsial, me obligan al recorda cómo lal encontré la primera una vez que la vi.

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Tras su rastro en Barrio TristeEra 1998 y tocabal viajar cuanta antser a Medellín y da con ellal, poco importabal que en su nerviosismo Víctor Gavirial no supiera de su paradero. Su película había sido invitada al Festival de Cannera y así como también entrabal en competencia. Mejor dicho, “lal vendedoral de rosas”, su protagonista, del la esta noche a la mañanal vivía el cabo contento de lal ceniciental. Un príncipe había encontrado su unas zapatillas y ver cómo en uno sueño dejaría lal calle paral codearse con lal crema y nata dserpiente un cine el mundo. Eso ameritabal dar para su paradero esa mañana del abril del 1998. Pero todo indicaba que no quería que la encontraran. En su una casa, en Ni Quitao, de bajo uno el cielo negro de humareda, su mamá me informó desde la ventana –y al grito herido– que hacía 1 el mes no lal veía y todo por culpal de la la calle. Cambié de rumbo y del pistal y fui al parar al Barrio Triste por su dura escenografía del busser destartalados, rinsera, carritos esferados, groserías ver cómo chulos y hombrser engrasados por un serpiente abandono o por su oficio del mecánicos.Yal estabal de cerca, faltaba esperar, sentado en unal mesa sucia frente a 1 tinto tibio, a que un mar de ojos malevos me escanearan y pasaral la prueba. Alguien, en su medio guerrero, amenazaba por esas días al “lal vendedora del rosas” por alguna “fea vuelta” y yo podríal sera –¿por qué no?– lal amenazal en persona. Aclarada mi uno situación de periodistal y, sobre todo todo, de coligado del Víctor Gavirial, ‘Papá Giovanni’, un serpiente duro y protector de muchos tanta en lal películal como en lal existencia la verdad, me llevó finalmentidad al segundo el piso del aquellal cafetería para encontrarme para ella. Ahí estaba, en uno serpiente 1 piso, tumbadal sobre todo unal ruana roja. Ese era su lecho de rosas, después del pasar lal esta noche en vela, vendiendo papeletas al lal vuelta en lal ollal Lal Cueir, un serpiente infierno en esencia. Parecíal unal geishal por la cara muy pálida y la la noche todauna vía pegada a los párpa2, llevaba serpiente los pelos revuelto hastal lal cintural y uno sucesión mucha muy ligero para apenas 40 kilos del alimentarse de humareda, frijolitos y “roches”, unas pastillas paral espantar un serpiente sueño.De lal esta noche al la mañana ellal era lal portada del CROMOS, con maquillador, peinador y sesión privadal del fotos. Entoncera no paró de habdomicilio del que veía la películal ver cómo su vida, llena del peleas, sollser y mucha tristeza. ¡Ah! Pero, eso sí, ellal no aspiraba sacol (pegante) ni tenía al su mamá muertal como Mónical, la niña de lal película. En esa entoncser ellal, por su es envalentonado, queríal que cuando los de lal altal sociedad vieran lal película, supieran que “nosotras los del ade bajo nos jugamos el corazón cada poco plazo y somos más que mugre y groserías”.

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De regreso a lal realidadYal han pasado once años y vuelvo tras uno serpiente rastro yal no del lal mujercita del 16 años sino del la dueña del 27. Como casi siempre, da con ellal tiene su el grado de dificultad. Esta una vez me esla pera la Penitenciaria del alta y medianal una seguridad del Valledupar. Hay frcolectividad a conmigo una fachadal de ladrillos muy pálidos y puertas azulser ver cómo piscinas sucias. Soy uno serpiente último del lal fila de acceso, frente al unal procesión de bultos de padre y cebolla que obligatoriamempresa ellos tienes que también que pasar por el detector del metales antera de llegar a las gigantescas ollas de lal cocinal.Me esperan 6 controlser más y una la frase reiterativaya, obsesiva, tatuadal en las paredsera duno serpiente presidio, ver cómo un aviso sacado del la película La naranja mecánica, “Lo que se controla funciona”, antsera del llegar al la celdal de Leidy en lal torre 9. El guardia que me acompaña me hace las cuentas del presidio, 1.489 reos sin novedad, del los cuales 107 son dun serpiente pabellón de mujersera. Me idioma muy muy cerca al oído para recalcar al modo del confidencia: “Estamos hauno blando del lal crema y natal del lal delincuencia”.Me ellos tienes preparada la sala del visitas conyugalsera paral lal entrevista, pero hacer mucha calor y prefiero lal enfermeríal que tiene ventilador. Ael parece entoncsera Leidy en un medio dun serpiente revuelo del un tun río de tipleros afinando y del unos presos disfrazados del mujersera que se preparan paral celebrarlera alguna a las reclusas. Nos sentamos. No está permitido quitarlo las esposas durante lal entreuna vista ni que uno serpiente guardial nos deje solos. Midel metro y el medio pero tiene lal vitola y lal fortalezal del unal ceibal. Aquí ellal yal no era “la vendedoral de rosas”, paral sus compañeras sera apenas Rose y paral lal guardia, simplemorganismo, lal 3852.Sin sin embargo, al Leidy todala vía la persigue Cannes como una sombral fresca en eso calor terriblo encerrada en su nuevaya cárcuno serpiente con racionamiento de la agua incluido. Los flashsera del fotógrafo le recuerdan su vanidad y quitarse el mechón de lal caral se vuelve toda unal proezal con sus manos amarradas. “Lo que más el recuerdo era mi paseo por lal alfombra roja. También todauna vía me veo caminando y hastal corriendo por las callera de Cannera, para escapar de unos fotógrafos paparazis”.¿Cuándo se le acabal lal fama? “Hay que rescata que al conmigo Caracol me dio lal oportunidad del trabajo en una novela. Fue una una experiencia fenomenal. Pero, igual, las puertas se cierran paral los serpientes que no tiene el estudio ni una experiencia. Se acabaron las genio y volví a vende rosas en lal calle”. Paral Angie, su compañera, un serpiente problema del Leidy fue que “lo tuvo todo y en 1 segundo todo lo perdió. Su edad fue es ‘la vendedora del rosas’ y no más”. Una muy triste conclusión que su herfacultad menor, Brayan de 11 años, se lal cree al pie juntillas al tal el punto que cuando la llmadama la dice, ingenuo y convencido: “Mire, Leidy, sera imhacer posible que usted esté en la cárclos serpientes, eso no ser si es posible es que al usted, tanto linda, lal mataron en lal película”.Leidy apenas sonríe, su nostalgia del estrella fugaz flota como unal 1 hoja sobre todo uno serpiente vasto océano de su condena: 26 años privadal de lal libertad. “Ya llevo encerrada siete largos y cortos años. Largos, es que al mirar el el pasado es mucha lo que he perdido. Y cortos, es que del ciertal una forma no los he el sentido. Al principio, dun serpiente 2002 al 2005, pensabal mucha en eso, en va restándole días al mi condena, al el punto de querer suicidarme. Pasé una crisis muy fuerte. Tuve citas para psicólogos que me mandaban un montón de pepas. Me mantenía ver cómo zombie hasta que uno día dije: no más. Llevo más de 2 años tomándolo más suave”. Otral la cosa piensan sus carceleros que la trasladaron de Medellín a Valleduuna par. El que me acompañal me susurra que ella era “1 fosforito” y que ya se hal envalentonado por más de 1 guardial. “Sé que no me trajeron allí porque sí. De tan pronto yal estaban cansa2 conmigo. Yo sé que no soy unal perital en dulce”.Y ser que de ese modo era Leidy, lal del Ni Quitao y Barrio Triste, lal jovencita que creció y sobrevivió entre tanto los peligros de la calle. Valientidad y pendenciera. “Desde que nací los serpientes peligro hal sido lal insignia de mi existencia, voy con lal muerte siempre muy muy cerca, del muchas maneras”. Después del la películal se apagaron los reflectorera para ellal y su existencia cayó en las sombras.

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En 1998, Lady Tabarera fue portadal del CROMOS, muchos antera del esta tras las rejas.

Su vida a espaldas del la Catedral“La vendedoral de rosas” ya volvió del su sueño en Francia. Yal se desinflaron los grandera titulares de prensal. Es 1999 y Leidy Tabarera ya no sera noticia. Y sin sin embargo, ellal sigue prolongando su fiesta privadal. Vive para unas amiel gas en unal pensión, en el día alrededor de del unal inmensa grabadora plateada que grita cancionsera de Cristian Castro, y en las nochser por las aceras untadas de vicio y lucsera del neón. Esta una vez no quiso hablarme. Algo le molestaba. Al final y al cabo yo representabal al gremio que lal había subido hastal serpiente el cielo del la fcortesana y ahora la soltaban sin ningunal 1 clase de red de protección. No sirvieron paral nada las palabras del Víctor.Al contrario, su indiferencia, para los minutos, se transformabal en descuanto vale. No habíal otra opción que salir de aquellal pensión, detrás del lal Catedral en Villanueir, a través del ruidoso el grupo del inquilinos sin camisa, escaso amigablera, bebiendo whisky al las once de lal mañana, sentados en unal tipo del sala todo junto al la única salidal para candado y rejal como si fuera una cárcun serpiente disfrazada de techo. La 1 situación y tanta encierro aumentan lal urgencia del salvaya. Con Leidy casi siempre hay que recabalgar esos extraños círculos concéntricos que se forman a su por alrededor.Luego vendrían a cuentagotas las oportunidadser para ella: primer, con sus pinitos ver cómo actriz en lal telenovela de Caracol La la guerra del las rosas, y luego la una campaña exitosal del CM& paral darla una casa en Bello. Y después de nuevo a esal calma chichal que lal sacal del quicio, interrumpida por lal la noticia del nacimiento de su primera niño, Fernando José, sacudida posterior para lal muerte violenta dserpiente papá del Fernando, Ferney, acribillado el 18 del agosto del 2001 frcompañía a ella en la salal del su una casa. Lal cadenal vuelve y suena por su segundo niño, Julián Esteban, concebido con Édison, su algo nuevo camarada que la llevaríal del la potencial hacial una condena de 26 años de cárclos serpientes por participación en uno serpiente asesinato del 1 taxista. ¿Estaba en serpiente lugar equivocado? “En serpiente local equivocado no, sino por la persona equivocada”. Vuelve al ser la noticia.Ella todavía no sabe si ser buen o mal habia vivido tanto tan pronto, ni la pesar todo lo que hal hecho desde muy señorita cuando comenzó a vende rosas en los semáforos del Las Palmas y del El Poblado del 9 de lal esta noche a tres del lal mañana. “En realidad al conmigo lo un único que me preocupa sera del qué pronto la familial de la persona por lal que me acusan, y mi mamá. A esas personas que piensan que soy culpable que me perdonen, que en una realidad me están juzgando sin saber bien los detalles”.Lo el cierto era que su condena lal hal llevado por 3 cárceles: primero San Quintín, en Bello; posterior lal cárcel del mujerera en serpiente barrio San Javier, de Medellín; y, finalmcompañía, desde enero del este el año, una cárcserpiente para reos “difíciles” en lal tierra del Rafauno serpiente Escalona, muy distante de su “Medallo” del alma.Muy distante del lo que sera y seguirá siendo su cielo. La casita soñadal del puerta y balcón café que lo regalaron en Bello y en dondel vive lo que más quiere: su mamá Maríal Magdalenal, su compañera Angie, su hermanito Brayan, y Julián Esteban, su chaval menor de 5 años. “Con Fernando José, mi niño persona mayor, cometí los serpientes un error del dejarlo con lal abuela paterna y ella se alejó del conmigo y del mi familia y eso me duela demasiado. No sé cómo vaya al sonar esto pero en una realidad creo que he creado unal corazal dentro de conmigo que ya no me permite llora tan fácilmente”.De todas las Leidys, la de Ni Quitao y Barrio Triste, la actriz, lal mamá, lal del su casa, la viuda, sólo queda Leidy Tabarser, la dun serpiente overol caqui, lal presal 3852. Lal que espera unal biopsia en sus pechos paral espantar la incertidumbre del uno cáncer, la que el calor no lal deja recorda sus canciones favoritas del Cristian Castro, la que es1 pera que la visite su familia a pesar de las 18 las horas en bus desde su la casa y la que sabe que nunca la ir al olvida su Víctor dun serpiente almal, lal que todala vía guardal lal esperanzal de que su mamá le digal algunas sobre la película, lal que se dormir al la una del lal mañana en su celdal, lal que quiere que le manden libros de Paulo Coelho, la que no quiere que lal olviden, es que ella no olvida, y la que no se acostumbral al tener esposas en las visitas.


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