Que es el modernismo literario

Al hablar de la literarias española después finales de siglo XIX y empezar del XX, los libros hasta luego antiguos y casi todos der recientes de personaje divulgativo mantienen la dicotomía Generación del noventa y ocho / Modernismo.

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 Se trata del rotulaciones que ellos tienen sobrevivido durante décadas, cuales tanto vía su validez científico como vía su indiscutible utilidad didáctica. Lo cierto es que cuando, en 1913*, un hombre ideó el concepto de generación del 98, hacía ya muchos años que se charlaba de modernismo.De hecho, ya dentro de el Diccionario académico de 1899 se definía ns modernismo qué una “afición excesiva a las cosa modernas alcanzan menosprecio ese las antiguas, concretamente en arte y literatura”. De entonces, un la son de se le daba uno significado cuales coincidente con el los hoy sigue siendo qué es más habitual fuera de del ámbito de la investigación universitaria: actual literaria, básicamente poética (aunque no falten pej narrativos), aparecida en Hispanoamérica a finales después siglo XIX, que se característica por su interés además por la formas que por ns contenido, utilizando para eso un ns refinado y sensual, alcanzan abundancia después palabras excéntricas (neologismos, arcaísmos) y después recursos expresivos sonoros y coloristas (el azul denominaciones el color preferido), ese terminaron resultando demasiados retóricos y artificiales para sus críticos, aun que, sin duda, renovaron la contrato realista dominante dentro la época. Están palabras del prólogo de Prosas profanas (1896),del poeta modernista nicaragüense Rubén Darío, estaban una especie ese programa puerta modernista: “Veréis dentro de mis versos princesas, reyes, cosas imperiales, visiones del países lejanos e imposibles; ¡qué queréis!, yo detesto la vida y el momento en ese me tocar nacer”.

Si los lenguaje ese realismo y los naturalismo decimonónicos se dirigía ns un público mayoritario, el de modernismo apunta a una minoría selecta y exquisita, proclive al deslumbramiento producido vía adjetivos atípicos y por otras rarezas y exotismos. Las páginas modernistas se poblaron, por un lado, de suntuosidades, lujos, jardines, lagos, pavos reales, nenúfares, flores ese lis, piedras preciosas, mármoles, ocasos, ninfas y princesas residentes en lugares exóticos, y vía otro ese melancólicas inquietudes místicas, oníricas, sexuales y estéticas que quizás resumirse en la palabras hiperestesia y neurastenia. Todos estos artículo encarnan los ideal modernista del belleza. Uno del ellos, ns cisne que ya había he emergido en ese poemas ese parnasianos y simbolistas, será utilizado por los detractores de modernismo como blanco de dardos qué el que, dentro su libro ese 1910 Los senderos ocultos, lanzó ns poeta mejicano Enrique González Martínez, autor de a soneto cuyo primer verso parecía certificar la defunción después modernismo: “Tuércele el cuello al cisne después engañoso plumaje”.

Cronología del modernismo.

En ns historias del la literario tradicionales, Bécquer y Rosalía después Castro eran considerado poetas románticos los escribían en un coordinación cronometrada que ya me dio dejado atrás el romanticismo. Hoy, el papel los se ella adjudica denominada el del avanzadillas de modernismo. Quizás ningún movimiento literario moderno se desarrolle en un marco cronológico tan difuso qué el después modernismo, que allí quien venir a cuadro entre mil ochocientos ochenta y nada menos que 1940. La Segunda pelear Mundial, pues, representaría el designa final del la fue ~ moderna o modernista. Ésta da tu primeros pasos en estados unidos de américa en los años setenta de siglo XIX con escritores como el cubano josé Martí o ns mejicano manuel Gutiérrez Nájera, todavía su recorrido qué tal podríamos fijarlo dentro de 1888 (Azul, de Rubén Darío, los utiliza ya dentro ese año la palabra modernismo, con ns significado de modernidad); llega a españa coincidiendo aproximadamente alcanzar la primera estancia después Rubén Darío en España, en 1892, ns mismo la edad en que artista catalanes debajo la inspiración de santiago Rusiñol celebraban dentro de Sitges la primera partido modernista; por entonces, ayudar a las personas Rueda, el poeta de españa que mejor yo sabía la nueva lírica hispanoamericana, ya lo dio publicado aquí versos cerca a la nuevo orientación, también famosa por Valle-Inclán, que viajó a america en ese mismo año; la nueva tendencia ser consolidada dentro de 1896 (Prosas profanas, de Rubén Darío); gana su primera dificil literaria dentro 1898, siendo relevado Clarín por el joven Benavente en su puesto ese director después la revista Madrid Cómico; se afirma dentro España alcanzar la segunda estancia dentro de nuestro país del Rubén Darío, dentro de 1899; llegar a la cumbre entre 1903 y 1907, la edad de nacimiento del las dos revistas qué es más importantes después modernismo, Helios Renacimiento; y se bate dentro retirada hacia 1913, si Manuel Machado, en La batallas literaria, afirmaba ese “el modernismo no existe ya”.

En 1902 el debate acerca el modernismo había logrado la catalogados de súbdito polémico. En ese año, la revista Gente Vieja, reducto del los escritor de con seguridad edad, planteaba laa encuesta acerca el tema. Las respuesta permiten estimar la desorientación existente a inicios de siglo encima lo que deberían entenderse por modernismo. Esa misma desorientación revelan ns siguientes palabras del otro poeta de españa muy próximo a la sensibilidad modernista, manuel Machado, que en el primeramente número del la revista Juventud (1901) afirmaba: “Y por Modernismo se entiende… todos lo que alguno se entiende. Todo el mundo la evolución artístico que después diez años, y todavía más, un esta parte ha realizado Europa, y de la cual empezamos a haber vagamente noticia”. Vía entonces, ns modernismo ya fue ~ objeto del sátiras teatrales y poéticas y hasta de críticos académicas como la formulada vía Emilio Ferrari dentro de su discurso ese recepción dentro la Real académicociviles Española, dentro el los se despachaba uno gusto contra la nueva poesía y definía el modernismo como “la resurrección del todas los vejeces dentro el Josafat ese la extravagancia”.

Modernismo y 98.

a la aviso de 1900, pues, los panorama literario español podía dibujarse, muy a gruesos trazos, del la posteriores forma:

a)Sobrevive la que en los libro tradicionales se ha llamado generación después 68, integrada esencialmente por novelistas: Valera, Galdós, Clarín, Pardo Bazán, Pereda, Palacio Valdés, entre otros. Su modelo realista disfruta ese favor después público y después los editores, de esta manera como ese respeto ese la crítica, pero alguno de ns simpatías de los creadores hasta luego jóvenes.b)Se está show a conocer lo que dentro de esos mismos libro tradicionales se denomina generación después 98, con Baroja, un hombre y Maeztu un la 1 factor y Unamuno qué figura un demasiados extraterritorial. Al margen de su malestar político, dentro el fondo la rebeldía ese grupo está animado por el deseo después desplazar ns la gente vieja, cosa que empezar a suceder en 1902, cuando algo más de apellido publiquen jugar de seguro repercusión. Hasta los momento, ese citados no pasarán de ser autor conocidos únicamente en un círculo ese iniciados.c)Ya se ellos tienen dado a sabe los autor que en los cita libros acostumbran a oveja llamados

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Los escritores del los dual últimos bloques se sentían ese representantes ese la modernidad y ellos tienen en común un deseo de renovación. Hacia las interpretaciones hasta luego recientes, asi que modernistas ellos eran quienes oteaban la modernidad son de su atalaya reflexiva encima el cantidad español (los antes de llamados noventayochistas) como der que se instalaban en una plataforma más estrictamente literaria, son de la cual adornaban la realidad con un idioma rico y colorista (los dentro de otro tiempo denominados modernistas). Ciertamente, ns interferencias entre ese escritores después los bloques b y c ellos eran abundantes. La evocación después Juan Ramón Jiménez dentro un texto destino en La corriente infinita es clarificadora: afirma haber oído, al conseguir a Madrid, llamar modernistas uno Rubén Darío, a Benavente, a Baroja, a un hombre y un Unamuno. Diferente ilustración: en mil novecientos cuatro Pardo Bazán escribe sobre la nueva generación del narradores y ahí, por ejemplo, ellos eran modernistas Baroja, un hombre y Valle-Inclán. Ser habitual, por otra parte, encontrar dentro la uno revista textos ese escritores modernistas y noventayochistas. Dentro definitiva, las fronteras todos uno y otro conjunto eran entonces tan borrosas como hoy se lo parecen a la mayor parte del los críticos. Dentro de realidad, der testimonios antimodernistas ese los escritores tradicionalmente considerado del noventa y ocho se dirigieron además contra der malos imitadores que anti los fundamentos después la nuevo estética. De ejemplo, para azorín el modernismo era “una alharaca verbalista”, conforme escribía dentro de su artículo “Romanticismo y modernismo” destino en ABC el 3 de honorable de 1908. Dentro el elementos “Arte y cosmopolitismo” liberado en La Nación de Argentina y reproducido en Contra esto y aquello (1912), Unamuno escribía: “Es dentro de y no fuera dónde hemos de buscar al hombre… Eternismo y no modernismo denominaciones lo ese quiero; alguna modernismo, que sería anticuado y grotesco de aquí a diez años, cuándo la moda pase”. Dentro fin, alcanzan su radicalismo habitual, Maeztu, autor de juveniles versos modernistas, habló dentro la revista Juventud de “la tontería modernista” ese “los jóvenes del los lirios y del los nenúfares, las clepsidras y los walpurgis”. Todos ellos, no tener embargo, resultaban su respeto por el maestro Rubén Darío, que logró atribuirse el papel de trasplantador al mundo hispánico del las nuevas flujos literarias.

Interpretaciones ese modernismo.

En la tradicional española ns modernismo, pesaba a sus nacimiento hispanoamericanos, ha continuar ~ siempre presente gracias a la adscripción ese Rubén Darío a nuestra sala de espera de la literatura. Su modernismo americano, en alguna caso, denominada distinto ese los español de, de ejemplo, salvador Rueda, Francisco Villaespesa, Eduardo Marquina y ns últimamente revalorizado manual Machado, uno su tiempo muy diferente entre sí, trepar el punto de dificultar una consideración unitaria. En esa misma tradición historiográfica, generación del noventa y ocho y modernismo ellos tienen recorrido caminos distintos, aun siempre paralelos. A ello aportado seguramente la difusión del idea de generación, que había acuñado Julius Petersen dentro su libro Las generacion literarias (1930) y los divulgó dentro España artículo Ortega y Gasset. Así, en 1935 Pedro Salinas en público un elementos en ns que guardia la apps de la opinión al grupo del 98, aunque cuales pensando dentro de dos corrientes literarias separadas: 98 y modernismo. Tengo lo para tres años más tarde, si hablaba del modernismo qué una selección literaria inicialmente después raíz americana que es decir entendida por ese escritores españoles qué una ajustes de rebeldía parte delantera a lo antiguo. Es diferente poeta del 27, luis Cernada, sostendría hasta luego tarde ir a buscar diferenciación entre 98 y modernismo. ~ ~ interpretación, que podríamos considerado tradicional, se ver reforzada de la aparición, dentro 1951, ese un libro ese Guillermo Díaz-Plaja cuya título sugería claro la oposición que se intentaba demostrar: Modernismo parte delantera a noventa mañana y ocho.

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Desde entonces, mucho ha ido cambio la declaración de la crítica. Ya en 1934 Federico ese Onís lo dio escrito, dentro su introducción a una Antología de la poesía española e hispanoamericana, que ns modernismo ser “la dar forma hispánica ese la peligro universal después las letras y ese espíritu que comienzo hacia mil ochocientos ochenta y cinco la disolución ese siglo XIX y que se había de manifestar dentro el arte, la ciencia, la religión, la política y gradualmente dentro de los el resto aspectos después la determinación entera”. Despues de ansan Ramón Jiménez, cuyos inicios como poeta tanto deben al modernismo, avaló los juicio dentro el periódico La Voz en 1935, avanzando una idea que desarrollaría dentro un curso acerca el modernismo dictado dentro de 1953. Despues de ansan Ramón juzgaba un equivocarse “considerar los modernismo qué una cuestión poética y no como lo que es decir y prosigue siendo: un movimiento jeneral teolójico, científico y literario”. Hasta luego aún: la llamada generación de 98 “no fue además que una hijuela ese modernismo jeneral” Ricardo Gullón fue alargar desde los año sesenta ser interpretación, hoy consolidada, de acuerdo con la como modernista estaría toda expresión estética ese pueda considerarse nueva ns finales ese siglo XIX y comienzo del XX. Eso obliga a rehusar el concepto de generación del 98 y hablar de modernismo capital que lo hacemos ese romanticismo o barroco, de ejemplo: cuales como una colegio o corriente literaria, sino como un físicamente de nivel muy amplios. Dentro España, dentro definitiva, la palabra modernismo debería emplearse en un sentido raza a los en que se ellos usan otros el concepto extranjeros (aunque alguna podría identificarse alcanzar el término modernismo manejado fuera después nuestro país, que denominada el equivale a vanguardia). Nuestro modernismo estaría lo que en el ámbito anglosajón fueron el prerrafaelismo y el modern style, en el francés el simbolismo y el art nouveau, en los germánico el Jugendstile, en ns italiano el decadentismo, etc. El modernismo literatura hispánico vendría a oveja un conglomerado de impresionismo, simbolismo, expresionismo y parnasianismo que, en definitiva, se nutre ese la modernidad ese fines de XIX, causado todos aquellos movimientos se oponen al realismo dominante en la lunes mitad del siglo, a pesar de que también se alimenten parcialmente de él.

Modernismo y romanticismo bohemio.

En 1902 se tradujo en España, se leyó y se comentó ampliamente Degeneración, un factbook publicado dentro Alemania diez año antes de Max Nordau. Su contenido dejaba traslucir ns temor al futuro del una civilización oeste sumida dentro la disminución y los recreo en la morbosidad. Después ello ser responsables, según se exponía dentro de la obra en cuestión, aquellos escritores modernos víctimas después una cierta degeneración mental. Ese hecho, las censuras al modernismo frecuentemente lo asociaban uno los concepto de degeneración y decadencia. Decadentes, por ejemplo, se yo lo llamo a qué poetas baudelerianos después los la edad ochenta dentro Francia. Para ellos, Los paraísos artificiales (1860), de Baudelaire, era una obra de referencia, qué debió de serlo hacía Verlaine, Rimbaud y Mallarmé. Eliminar el malditismo de disolver de siglo, alcanzar sus conductas asociales derivadas: alcoholismo, drogadicción, homosexualidad. La a novela de escritor francés Joris-Karl Huysmans, Al revés (1885), ocurrir por oveja el libro del creación literaria que consiste en representó ese espíritu decadentista.

Y denominaciones que el terminar de siglo denominaciones un momento de profundamente cambio. Sí el creador realista y naturalista creía en el avance material, el modernista ha fallecer la fe dentro de esos valores. Si en el tiempo positivista ese nombres hasta luego reconocidos fue ~ los ese Darwin, Taine y Comte, en la encrucijada ese nuevo siglo es el turno ese Kierkegaard, Nietzsche y Schopenhauer: al racionalismo ha sucedido el irracionalismo subjetivista. Zola, el campeón del naturalismo narrativo, fue ~ para nuestros escritores después finales del siglo XIX recuerdo ese otro tiempo, porque en esta nuevo la literatura europa exploraba calles por las que transitaban o tuvieron transitado Tolstoi, Ibsen, Leconte de Lisle, Maeterlinck, Poe, D’Annunzio o Whitman, representantes, junto alcanzar los escritores cotización en el párrafo anterior, ese la modernidad con la que los jóvenes escritor repudiaban la lírica realista del Núñez después Arce y Campoamor y el teatro melodramático de Echegaray. Si esta últimos autor representan la conformidad alcanzar el sistema de sistema y la aceptar del orden, ese nuevos creadores se sitúan, cuando menos en principio, dentro oposición uno él. Es la resurrección después la bohemia que ya dio sido progresivo por el romanticismo. Del su marginalidad negadora ese orden sociedad el pintor romántico había realmente profesión después fe existencial, aunque se tratara después una marginalidad casi siempre ficticia, qué en el circunstancias de ns Espronceda después ideas revolucionarias todavía cómodamente mantenido en Londres por los dinero enviado por su padres. Ns vidas de alguna pocos modernistas se situaron dentro de ese alcance propio del la bohemia: abundan ese amores mortal y no escasean los suicidios o muerte violentas ese escritores: José asunción Silva, Leopoldo Lugones, Alfonsina Storni, Delmira Agustini.

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Una ese las frases qué es más repetidas vía la crítica es esta de Octavio pacífico en Los hijos del limo: “El modernismo fue nuestro verdadero romanticismo”. No tener duda, el modernismo combinan mucho ese romántico y bastaría hacia certificarlo la pregunta de Rubén Darío en su “Canción de los pinos” (1906): “¿Quién ese es, alguno es romántico?”. Romanticismo y modernismo coinciden dentro su apuesta vía la pasión, dentro detrimento después la razón; dentro su rechazo del acomodaticio encargar burgués, ese la mediocridad, del la vulgaridad y ese la mezquindad; en su busca de ficticios ambientes en los los evadirse. De la misma manera que en el romanticismo, dentro de el modernismo se le otorga a la femenino un rire relevante qué símbolo del aspiraciones idealistas. Se impone de esta manera un nuevo modelo ese mujer, distinto ese de ns novelas realistas y que incluso habrá de oveja diferente del deportivo y masculinizado los encarnará años después la fémina del la vanguardia. La mujer tan bella como perversa, tan voluptuosa como cruel, tan sugestiva qué astuta se adueña ese la iconografía decadentista retratada por ns pintor francés gustave Moreau. Dentro de la provocadora conformado de Salomé se fusionan erotismo y religión: la Salomé literaria ese Oscar Wilde es decir únicamente la primera de una nutrida listo que podría concluir la musical de Richard Strauss.

La conexión entre el mundo romántico y los modernista alguna puede sorprender, ni dentro este señalar ni dentro de ningún otro, causado cada ismo, como cada generación, combinar la costumbre de saltar por encima del de los padres al ese repudian, pero, condujo por la necesidad de un asidero que lo salve del vacío ese la nada, respeta habitualmente la conformado del abuelo. Ns modernismo, fiel ns la costumbre, salta por encima del padres realista a ~ abrazar al abuelo romántico, al ese tanto debe. Como casi todo movimiento estético, ns modernismo niega lo anterior. Dentro lo literario, el realismo; en lo político, los canovismo después la Restauración; en lo religioso, ese corsés institucionales; en lo filosófico, el positivismo. Se trata después la lógica reacción de quienes desean disfrutar del las prerrogativas elevándose entonces al alcance sólo ese sus progenitores. Dentro de definitiva, la sempiterna pelear por los espacio vital. Pero alguno todas las crítico de los jóvenes tuvieron fundamento: muchas gracias a la novela realidad España dio recuperado uno pulso literarias perdido en ~ mediados ese siglo XVII; muchas gracias al turno de partidos acepto por un brillante político conservador, Cánovas de Castillo, y uno sensato política liberal, Sagasta, hispano vivía por fin en tranquilo y daba ese primeros pasos cara la modernidad; exactamente la misma Iglesia católico comenzaba a cantidad consciente de la necesario de dará respuesta al cuestiones social, qué había verdad en la trascendental encíclica de León XIII Rerum Novarum (1891). Vista alcanzar la perspectiva los proporciona el tiempo, la propuesta, si de esta manera cabe llamarla, de los intelectuales crítico tenía prácticamente todo ese destructiva y casi nada de constructiva. Ni siquiera el llamado Desastre del 98, al ese se engancharon sus protestas, dio sido tal. No, al menos, dentro de una magnitud que justificara por lo tanto apocalíptico sustantivo, dado que prácticamente toda américa estaba perdida desde hacía décadas y lo que hispano se vio obligada a suministro en mil ochocientos noventa y ocho fue una departamento insignificante después lo que mucho tiempo detrás había izquierda de oveja un Imperio. Además, España alguno fue, ni muchos menos, los único nación que por aquellas fechas padeció derrotas militares.

Pero la bohemia modernista necesario, necesidades la confrontación con lo establecido. Del ahí, de lo establecido, parten los sátiras antimodernistas, que retratan uno modelo del poeta flaco, desaseado, estrafalario, pesimista, neurasténico y melenudo. Noctambulismo, alcoholismo, drogadicción, erotismo y ocultismo son componentes que se asocian a es variante modernista poco respetuosa con el asignación social, que terminó convirtiéndose, en la más alto parte ese los casos, dentro un sencillo rasgo ese negación inicial, sin con el grado del una actitud asumida qué sincero rasgo existencial: ns luengas barbas después Valle-Inclán, los desaliño de Baroja, los exabruptos revolucionarios de Maeztu terminaron cuales siendo diverso cosa ese marcas izquierda por la juventud. Extremadamente atrás, de ejemplo, quedarían textos tan feroces como el elementos de azorín titulado “Somos iconoclastas”, he emergido en mil novecientos cuatro en la revista Alma Española. Concluido los rito iniciático, un hombre se convertirá en diputado conservador, Maeztu evolucionará hacia las idea derechistas por ese defensa fue asesinato y Baroja se refugiará dentro de un radical escepticismo que le servía hacía todo. Después la bohemia quedarán testimonios literarios como el Max Estrella de Luces ese bohemia (1920-24), la qué es más conocida sitio teatral ese Valle-Inclán, hacia la los se inspiró dentro el escritor marginal Alejandro Sawa. Dentro fin, la bohemia terminará alguna siendo diferente cosa que el refugio después escritores ese medio pelo como los retratados en la exitosa* novela después Juan Manuel después Prada Las máscaras del héroe (1996): escritores interesantes únicamente a ~ especialistas dentro de el buceo dentro de las cloacas sociales.

Modernismo y misticismo religioso.

El nuevo creador modernista se siente atraído por la rareza y la exquisitez y tiende al aislamiento dentro un aeroespacial propio dentro de el que el art es ns valor hasta luego digno ese aprecio. Es un hombre desilusionado los ha izquierda de creer en ideales colectivos y que dirige su mirada a dos extremos. Vía un lado, al radical subjetivismo interior, al individualismo más rotundamente afirmador después su yo. De otro, uno la huida a monsos exóticos, perdidos en la imaginación o en la Historia. Frecuentemente, y dentro la uno obra, esta mirada se dirección a los dos espacios, como sucede, por ejemplo, dentro de la último novela después Pardo Bazán, Dulce Dueño (1911), dentro de la ese la antiguo simpatizante del naturalismo se desentiende del la realidad exterior para interesarse por lo qué es más íntimo del ser humano, la creencia religiosa, todavía ambientando laa parte después la sala de espera en la Antigüedad: dentro de los doble tiempos se buscar el mente y la belleza y se siente interés por ns lujo, el misterio y los sentimiento religioso. La metamorfosis del Pardo hacia los decadentismo se remontaba a 1889, si publicó Insolación, novela ya extremadamente alejada ese modelo realista. Su ejemplo denominaciones uno qué es más entre otros de sus compañeros de generación (y alguno, qué Blasco Ibáñez, posterior), en casi todos los qué se percibe casta evolución desde la simpatía vía la tecnología naturalista hacia el espiritualismo modernista: Galdós desde Miau (1888); Clarín, en Su único hijo (1890); Palacio Valdés desde El origen de pensamiento (1893); Blasco Ibáñez desde Entre naranjos (1900).

Un fragmento de capítulo XVIII después uno ese los hitos del decadentismo finisecular, la novela Allá lejos (1891), después Huysmans, testimonia la nuevo sensibilidad mística:

–¡Qué era tan extraña! Precisamente dentro el momento dentro que el positivismo está dentro todo su apogeo, se despierta los misticismo y empezar las locuras después ocultismo.

–Pues para siempre ha ocurrido así; der finales después siglo se asemejan. Todo el mundo vacilan y se turban. Cuándo el materialismo se sobreexcita, se levanta la magia. Este fenómeno reaparece cada cien años.

El modernismo denominada por naturaleza antimaterialista. Al decir de él​ suele olvidarse que alcanzar este mismo nombre se conoció la a tendencia religioso reformista que apostó vía una renovación profunda ese la Iglesia Católica, intentando armonizar el dogma religioso alcanzar las cosas nuevas aportaciones científicas. En España la polémica generado por los modernismo religioso alguna tuvo la importancia que alcanzó dentro de otros lugares, sobre todo empezar la promulgación por los Papa san Pío X ese una encíclica, la PascendiDominici Gregis (1907), dentro de la los se condenaba el modernismo como peligrosa desviación de las indicaciones ortodoxas marcadas por la Iglesia.

Y denominaciones que dentro de tiempos de crisis y duda qué lo es cualquier terminar de siglo, la religión eliminar situada dentro la primero línea ese fuego, como baluarte defensa para unos, como bastión que abatir para otros. Nuestros escritor finiseculares la utilizaron qué munición literaria en su batalla en favor del nuevo tiempo. Sí la pregunta religiosa lo dio sido tratada dentro de muchas novelas realistas qué tema social, la nueva puerta optó por la interiorización (piénsese dentro de Unamuno) o la transformación dentro elemento literario, qué en el poema después Rubén Darío “Ite, missa est” (Prosas profanas) o en varios ese Antonio Machado, dentro los que el autor recurre a imágenes religiosas.

Los espacial modernistas

Los movimientos literarios franceses (parnasianismo y simbolismo, todavía también romanticismo) estuvieron en el origen ese un modernismo hispanoamericano fuerte influido de la novedad ese representaban y, quizá por eso, alguno excesivamente interesado de su privado tierra, aunque, naturalmente, cuales la dejara por completamente de lado. París fue durante todo el siglo XIX el centrar de la práctica cultural europea, el escaparate artístico al que deseaba asomarse cualquier creador español. Allá estaban, por ejemplo, der orígenes del nuestro teatro romántico (Don Álvaro o la fuerza del sino, del Duque de Rivas) y ese nuestra novela qué es más o menos que naturalista. En la encrucijada finisecular, la ciudad de la Luz prosigue ambientando los sueños de creador moderno: la peregrinación a París resultaba obligada para alguna escritor ese quisiera presumir después modernidad. Las frecuentes evocaciones que der modernistas realizan de Versalles estaban la conectados entre los interés por temporadas pasadas y el deslumbramiento parisino.

Los modernistas se sienten atraídos por espacios lejanos, qué es más imaginados los vividos: China, Japón. Los que define consta el decadentismo después la literarias modernista denominaciones la civilización grecolatina en la ese se ¿encontrar? nuestros orígenes culturales y en la los muchos escritor finiseculares localizan su visiones ese creadores. Baste conmemorando la publicación, dentro 1895, de Quo vadis?, la novela hasta luego leída después polaco Henryk Sienkiewicz. Dentro éste y otros libro similares encontrarían inspiración muchas páginas modernistas los poetizaron la disminución de un coordinación cronometrada histórico empeñado dentro agotar su últimos cartuchos dentro lujos, fiestas y sensualidades varias, como las después la época bizantina, último trinchera ese la civilización romano y, quizá vía ello, preferida ese muchas página modernistas.

La posmodernidad desde el punto de vista de el modernismo.

Espoleado vía las críticas que su factbook mereció a juan Ramón Jiménez, Díaz-Plaja escribió, dentro de el prólogo a la lunes edición ese mismo (1966):

Lo que entre der años 1895 y mil novecientos quince funcionó dentro de Europa y américa es susceptible de precisarse y el deber del crítico es conseguir a estas precisiones en la medida ese lo posible, eliminar decir, admitiendo la complicación de der fenómenos, la patentiza incluso, de algunos contagios entre producciones sincrónicas, todavía al mismo momento estableciendo la ha existido de actitudes predominantes los configuran de modo resumen claras situación estéticas. <…> derriba un concepto perfectamente precisado de la historiografía anterior, alegando que se trata después “esquemas profesorales”, no tiene sentido cuándo la cometido de la críticos es, justamente, la del establecer las agrupaciones derivadas de seguro coherencias estéticas.

Para la interpretación de este tiempo posmoderno ese se ellos tienen inventado ese teóricos de las ideas ns modernismo es, dentro de resumen, un grande movimiento cultural que, surgido dentro la civilización occidental dentro un momento ese crisis, puso terminar al positivismo veintinidad y abrió la puerta a los incertidumbres después XX. En Francia se era utilizando desde 1888 el concepto de fin de siglo, que pronto se renovación por otro lugares, pero cuales por España, donde alguno logró imponerse, pese a ser utilizado vía Valera, Clarín y Baroja; tampoco logró entronizarse la palabra decadencia, preferida dentro Italia. Dentro el planeta hispánico acuñamos ns vocablo modernismo, hoy utilizado mayoritariamente hacia referirse a uno largo proceso de aproximadamente medio siglo. Se rompe así, al menos por ahora, toda la a tradición crítica conocida y admitida por varias generacion ¿Es ~ ~ ruptura alcanzar la tradición la respuesta del los críticos que, desasistidos ya por ns amarre teoría marxista, monitor apostando por aquel tipo de analizar para el que la literatura alguno es que no un ingrediente sociohistórico, y cuales precisamente el más importante? ¿O se trata del la respuesta ese la crítica posmoderna, asi que poco dada a la clarificación como interesada en conforme la final moda y la tendencia ns interrelacionar artes, ideas, tiempo y sensibilidades?

eliminar evidente los la palabra modernismo ha claro y define muchos concepto a la vez. ¿Ha perdido, pues, su significado? posiblemente sí, causado lo falla todo aquello ese termina abarcando demasiado. ¿Existe la posibilidad de un con seguridad acuerdo sobre la idea de modernismo? No semeja tan fácil. ¿Hasta dónde llega el modernismo? casi imposible precisarlo. ¿Hemos ese identificarlo alcanzar esa Modernidad oms defunción ellos declaran a fines ese siglo XX ese teóricos del la posmodernidad? a ~ unos sí y para otros no. De último: ¿cuando empezar la Modernidad: dentro el Renacimiento, dentro el centrar XVIII, en parte otra época? alguna hay acuerdo sobre el particularmente ¿Será la posposmodernidad de que qué hablan capaces de aclararnos algo? ns siglo XXI quizá pueda convenio la duda.

El modernismo convencional. Rubén Darío: “El cisne” (Prosas profanas, 1896).

Fue dentro de una horas​ divina para el género humano.

El Cisne antes de cantaba sólo hacia morir.

Cuando se oyó ns acento ese Cisne wagneriano

fue dentro de medio después una aurora, fue para revivir.

Sobre ns tempestades ese humano océano

se oye el canto ese Cisne; no se cesa del oír,

dominando el martillo de viejo Thor germano

o ns trompas ese cantan la espada después Argantir.

Ver más: Obra De Teatro Hector Suarez

¡Oh Cisne! ¡Oh sacro pájaro! Si antes de la blanca Helena

del huevo azul después Leda brotó la benefactor llena,

siendo después la Hermosura la princesa inmortal,

bajo tus blancas en la nuevo Poesía

concibe dentro una gloria del luz y ese armonía

la Helena eterna y pura los encarna los ideal. 

El decadentismo bohemio. Manual Machado: “Yo, poema decadente” (El mal poema,1909)

Yo, poeta decadente,

español de siglo veinte,

que der toros that elogiado,

y cantado

las golfas y ns aguardiente…,

y la noche de Madrid,

y los rincones impuros,

y der vicios hasta luego oscuros

de esta bisnietos ese Cid…,

de tanta canallería

harto ser un pequeña debo;

ya estoy malo, y ya alguno bebo

lo que han hablar que bebía.

Porque ya

una cosa es la Poesía

y es diferente cosa lo los está

grabado dentro de el alma mía…

Grabado, espacio común.

Alma, palabra gastada.

Mía… no sabemos nada.

Todo es de acuerdo a y según.

La sátira antimodernista. Emilio Ferrari: “Receta para un nuevo arte”

Mézclense no tener concierto, uno la ventura,

el lago, la neurosis, ns delirio,

Titania, el sueño, Satanás, ns lirio,

la libélula, ns ponche y la escultura,

disuélvanse dentro de helénica tintura

palidez auroral y luz de cirio,

dese ns Musset y un Baudelaire martirio,

y lengua y rima pónganse en tortura.

Pasad de la mezcolanza espesa

por alambique uno la sesera vana

de un bardo azul ese la final remesa,

y tendréis esa jerga soberana

que denominada Góngora vestido a la francesa

y pringado en compota americana.

(En artículo María Martínez Cachero, “Reacciones antimodernistas dentro la hispano de fin de siglo”, dentro Guillermo Carnero (ed.), Actas del congreso Internacional sobre el modernismo español y también hispanoamericano,Córdoba, Diputación Provincial, 1987, pp. 132-33).

Los excesos modernistas. La fórmula de Ramiro de Maeztu

Se toman dos o tres cientos de palabra sencillas o raras –mejor raras, todavía siempre sonoras–, y se las casa de dos dentro dos, procurando que el casamiento sea entre cosa de diferente especie; ejemplos: sol auricadente, los violines magyares, aurorales Ofelias, caricias del los astros, ¡Oh murciélagos sabios!, ingentes asfódelos, ritmos del mis ocasos, los blancos besos negros. Se da color ns las material que alguna lo tengan como besos, miradas, afecto, o distintos color a una misma cosa como en “los verdes melancólicos ese las corolas blancas” (“Poesía modernista”, Los Lunes ese Imparcial, 14 octubre 1901, p. 1; dentro Lily Litvak, España 1900. Modernismo, anarquismo y acabado de siglo,Barcelona, Anthropos, 1990, p. 116).

Bibliografía básica

Giovanni Allegra: El reino interior. Premisas y semblanzas del modernismo en España. Madrid, Encuentro, 1986.

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*Óscar Barrero Pérez es Profesor Titular ese Literatura Española en la Universidad voluntario de Madrid. Especializado dentro el estudio de la literatura española después los siglos XVIII, XIX y XX, es autor de medio cien de artículos, varias ediciones y, adelante otros, der libros La novela existencial española ese posguerra (editorial Gredos) e Historia después la literatura española contemporánea (1939-1990) (editorial Istmo).