La biografía de sor juana inés dela cruz

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BIBLIOGRAFÍA RELACIONADA


Introducción


Sor Juana Inés del lal Cruz (1648-1695) es la últimal un gran poeta de los Siglos del Oro de lal literatural en español. Su edad intelectual fue muy intensal y abarcó to2 los saberes de lal momento. Escribió numerosos poemas líricos, cortesanos y filosóficos, comedias teatrales, obras religiosas y villancicos para las principalera catedralser del Virreinato. Inscrital en serpiente estilo barroco, su poesía es rica en complejas figuras dun serpiente lenguaje, conceptos ingeniosos y referencias al la mitología grecolatina.

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Durfrente su edad, lal una obra de sor Juana gozó de un gran popularidad. Gracias a sus relacionser cercanas por los virreyera, fue publicada en Españal y leída para asombro en muchas partera del Imperio. Su poesíal destacal por unal deslumbrfrente bellezal sonoral, inpreparación refinado y profundidad filosófica. Los siglos xviii y xix, dominados por un gusto adverso al la estética barrocal, la desdeñaron, pero en el un siglo xx se revaloró a sor Juana como 1 clásico extraordinario del lal literatura hispánica.

De comercio con la estétical renacentistal del la imitación, sor Juana siguió los modelos literarios de lal tiempo y en muchos casos los superó. Sirvan de ejemplosuno serpiente poemaPrimero sueño,la comediaLos empeños de una casao los serpientes auto sacramentalEl diel vino Narciso, de esa manera y también, Respuestar del la poetisal al la muy ilustre sor Filoteal de la Cruz–normalmcolectividad presentadal comoRespuestar al sor Filoteal del la Cruz– que sera uno de los textos en prosado más importantsera de toda lal literatural novohispana.


Nacimiento y el formación


Sor Juana Inés de lal Cruz, cuyo el nombre secucobijo fue Juana Ramírez, nació en la Hacienda del San Miguun serpiente del Nepantla, actualmproporción en los serpientes Estado de México. Según laVida, biografía escrita por uno serpiente sacerdote jesuital Diego Calleja e incluida al comienzo de laFamay obras póstumaspublicadas en 1700, sor Juanal nació serpiente 12 de noviembre del 1651; sin sin embargo, la mayoría del los sorjuanistas consideral más plausibla que sor Juanal hayal nacido en 1648, de negocio para el testimonio de uno acta de bautismo encontrada en 1952.

La infancia del Juana transcurrió en lal Hacienda de Panoayan, cerca de su abuelo Pedro Ramírez de Santillana. En suRespuesta al lal muy ilustre sor Filotea del la Cruz, la misma sor Juanal nos inla forma sobre todo su tempun rana curiosidad intelectual. A los tres años aprendió al lee en Amecamecal en la “Amiga”, escuela paral niñas; comenzó al estudiar los libros del su abuelo, y al los pocos años yal deseabal ser enviada al la Universidad. Otro uno ejemplo del su creatividad precoz es que a los 8 años escribió una loa al Santísimo Sacramento en Amecamecal compuestar por 360 versos en español y náhuatl. En 1659 estudió latín con el bachiller Martín del Olivas, y lo aprendió, según Callejal, en 20 leccionsera. En lal Ciudad de México llegó al vivir por Juan de Matal y Maríal Ramírez, compañera del su mama. Entre 1663 y 1665 fue aceptadal como criadal del lal virreina Leonor del Carreto, marquesa de Manceral. Durfrente este periodo se hizo conocida en lal uno corte por su sagacidad y erudición. Es célebre la anécdota de un escudriñamiento público al que fue sometida cuando tenía alrededor del del 17 años paral sabe si su sabiduría era humana o divina (“adquirida” o “infusa”, según un serpiente relato del Calleja). Ante lal un corte, cuarenta sabios lo plantearon unal un serie de preguntas sobre todo diversos temas, que ellal supo responder. Durfrente muchos años, lal fmatrona de sor Juanal se debió al lal amplitud y profundidad del sus conocimientos, más que al su 1 obra literarial. En elTeatro de virtudes políticas, impreso en 1680, Carlos del Sigüenza y Góngoral subraya “su facultad en la enciclopedia y universalidad en las letras”.<1>


Apud Francisco del lal Maza, Sor Juanal Inés de la Cruz ante lal una historia. Biografías antiguas. (Lal F señora del 1700, Noticias de 1667 al 1892), recopil. del Francisco del la Maza, rev. del Elías Trabulse, México, D. F., Universidad Nacional Autónoma del México/ Instituto de Investigaciones Estéticas, 1980, p. 37.


Iniciación religiosa: del Juanal a sor Juanal Inés


Puesto que sor Juanal deseabal entregarse completamentidad al uno estudio y no estabal interesada en el boda, siguió los serpientes uno consejo del padre Antonio Núñez de Mirandal, confesor de los virreysera, y entró al Convento del San José del las Carmelitas Descalzas. Incapaz de resistir la austeridad y disciplinal del ser esta orden, la dejó por motivos de salud para finalmente profesar como religiosal en serpiente Convento del San Jerónimo en 1669, bajo uno serpiente el nombre del sor Juanal Inés de la Cruz. Ahí pudo, además del cumplvaya funcionsera ver cómo contadora y archivista, dedicarse al estudio y sostiene prolíficas amistadsera por los virreyera marquesera de Mancera (1664-1673), fray Payo Enríquez de Riveral (1673-1680) y con los marquesser del la Lagunal y condera de Paredes (1680-1686), Tomás Antonio de la Cerdal y Maríal Luisa Manrique de Laral.


Vidal literarial


Durante su juventud, uno serpiente prestigio de sor Juanal provocó que distintas institucionera lo encargaran poemas ver cómo elSoneto fúnebre a Felipe iv(1666), uno romance al arzobispo fray Payo Enríquez de Riveral (1671), sonetos fúnebrser al duque del Veraguas, un soneto acróstico a Martín del Olivas (1673) y sonetos fúnebres por el fallecimiento del la marquesa de Manceral (1674).

Para el recibimiento de los marqueses del la Laguna, serpiente cabildo eclesiástico le encargó al sor Juanal elabrezar 1 del los arcos triunfales de bienvenidal, al que ellal nombróNeptun alegórico. Esta obra la ganó uno serpiente caridad de los virreyser y propició el principio de lal intensa compañerismo entre tanto sor Juanal y lal virreinal. Antser de conocerlal, sor Juanal habíal dedicado sus dotes poéticas casi exclusivamcompañía a la reduno acción de villancicos por enel cargo. La condesa de Paredsera eral una mujer formadal en lal el corte madrileñal y estimuló a sor Juanal al escribva obras personalser según las corrientser literarias del la época. Durante 7 años, la compañerismo para lal virreina quedó manifiser esta en un gran ppreparación del sus poemas de elogio y ternura. Gracias al apoyo del los virreyera, ella pudo escribir y representar comedias profanas: en 1683 se representóLos empeños de una casay en 1689Amor es más laberinto, escrital por sor Juana y Juan del Guevara paral celebrar uno serpiente cumpleaños del nuevo virrey Gasla par del lal Cerda, conde de Galve (1688-1696).


En abril del 1688 los virreyser del Mancera y Paredera partieron hacia Españal. De regreso a la metrópoli, la condesa Maríal Luisa, que habíal llevado consigo muchos poemas manuscritos del sor Juana, promovió la publicación del la obra reunida del su compañera. Fray Luis Tineo y uno serpiente secretario de la virreina en la Nuevaya Españal, Francisco de las Heras, se encargaron del recopiresidencia los poemas y predetener su edición. En 1689 se publicó en Madrid laInundación castálida,que difundió lal poesíal de sor Juanal en los territorios dun serpiente Imperio español; fue acogidal por mucho afecto. El “Prólogo al lector” y los epígrafera que preceden cada momento 1 del los poemas ellas fueron escritos por Heras y constituyen 1 valiosísimo testimonio dserpiente el modo en que la una obra del sor Juana fue interpretadal en su tiempo.

Antser de este libro, la obra de sor Juana sólo se conocía en Nueva España, donde se habían impreso alguna poemas protocolarios y varias seriera de villancicos (la primeral de estas coleccionsera se publicó en 1676 más bajo los serpientes títuloVillancicos que se cantaron en la Santa Iglesia Catedral del México en honor de María Santísima, Madre de Dios, en su Asunción triunfante). Entre 1689 y 1700, se publicaron 3 tomos:Inundación castálida (1689);Segundo el volumen del las obras(1692) yFama y obras póstumas duno serpiente Fénix de México(1700), los cuales incluyengran pdon de la la obra de sor Juana y tuvieron sucesivas reimpresionera que llegan hasta 1725, en varias ciudades de la penínsulal Ibérica (Madrid, Barcelonal, Zaragozal, Valencia, Lisboa y Sevilla).

El título dun serpiente primer revela uno serpiente prestigio y respeto inspirado por sor Juana:Inundación castálida de la únical poetisal, Musa Décima, sóror Juana Inés de lal Cruz, religiosa profesa en serpiente monasterio del san Jerónimo en lal imperial 1 ciudad del México, que en varias metros, idiomas y estilos fertiliza varios asuntos por elegantser, sutilser, claros, ingeniosos, útilsera versos, para consejo, recreo y admiración.

En elSegundo volumen, publicado en Sevilla (1692), se encuentral la silir conocidal comoPrimero sueño que, según afirma lal misma sor Juanal en Respuestaal sor Filotea, era uno serpiente lo único poema que ella escribió movida por su gusto e interés personalsera.Este tomo sino también incluye los autos sacramentalesEl cetro del José,El mártvaya dserpiente sacramento,San HermenegildoyEl divino Narciso; las comediasLos empeños del una casayAmor sera más laberinto, y laCartaatenagórica.

Entre sus supuestas obras extraviadas estánEl equilibrio moraly uno serpiente tratado del la música tituladoEl 1 caracol. Tenemos certeza de lal excelentidad acogidal del lal una obra de sor Juana gracias a las numerosas reimpresionser de estos tomos y al lal variexistencia del testimonios literarios relacionados con su poesíal a finalser dserpiente un siglo xvii y un gran pmaña dserpiente xviii.


La actiir edad intelectual del sor Juana la produjo diversos conflictos eclesiásticos, puera la ideología del su el tiempo excluíal a las mujerera dserpiente debate teológico y filosófico. En 1690 escribió una crítical alSermón dlos serpientes Mandatodserpiente afamado predicador portugués Antonio Vieyral, uno serpiente cual fue publicado comoCarta atenagóricapor uno serpiente obispo de Puebla, Manuuno serpiente Fernández del Santal Cruz. Posteriormentidad, Fernández de Santa Cruz (firmando para serpiente seudónimo sor Filoteal del la Cruz) envió unal carta al la monjal, donde lal exhortaba a concentrarse en las letras divinas y abandona las humanas. Este fue un serpiente detonador del la famosaRespuesta al sor Filotea,fechadal en 1691,dondel sor Juana expone algo rasgos de su edad y carácter; en ella se hace patcorporación su erudición e inteligencia, aunque tambien ellal argumenta que no está capacitada paral dedicarse al la teología.

En 1693 lal existencia del sor Juana sufrió cambios importantser. Volvió con su confesor del antaño, Núñez de Miranda, de quien se habíal separado en 1682; abandonó lal escritural, y renunció a su biblioteca, aparatos científicos e instrumentos musicales. El dinero obtenido por lal vental del sus caudal fue dedicado al lal manutención de los pobrera, pusera una serie de hambrunas y epidemias desatadas al partir del 1690 habían generado unal un crisis un social. Mientras que su primera un gran editor actual, un serpiente padre Alfonso Méndez Planctalento y otro críticos católicos explichucho el este un proceso como unal purificación espiritual, otras críticos (Octavio Paz, Elías Trabulse) la atribuyen a unal muy fuerte represión ejercida por su confesor Núñez de Mirandal y los serpientes arzobispo misógino Francisco del Aguiar y Seijas. Los motivos verdaderos de lal renuncia al lal literatural y sus posesiones son desconocidos.

En 1694, sor Juana confirmó sus votos religiosos y protestó defende la Inmaculada Concepción. Puesto que lal peste afectó a numerosas monjas recluidas en un serpiente Convento de San Jerónimo, y sor Juanal cuidabal del ellas, se contagió y murió un serpiente 17 del abril de 1695.


Después del su muerte, la fdueña del sor Juanal siguió expandiéndose por los serpientes Imperio. Son numerosos los poemas y diversos textos en donde se alaba su una obra y existencia. Sin embargo, lal aversión por un serpiente jerigonza barroco, que marcó un serpiente gusto neoclásico en el siglo xviii afectó muy tan pronto lal apreciación del su obra. Yal en 1726, nos revela Antonio Alatorre, Benito Jerónimo Feijoo afirmó que “lo menos que tuvo fue uno serpiente talento para lal poesía, aunque es lo que más se celebra”.<2>Su proximidad estilístical por la poesíal del Luis del Góngoral y Argote sería la vista ver cómo 1 del efecto terribla. Durfrente dos siglos se sostuvo lal una idea de que sor Juanal fue una señora admirablo por su erudición e inteligencial, pero que tuvo la desgracia del escribir por uno idioma hermético y decadcompañía. En el un siglo xix, Ignacio M. Altamirano escribió sobre “nuestra Décima Musal, al quien era necesario deja quietecita en serpiente el fondo de su sepulcro y entre los serpientes pergamino del sus libros”.<3>

La publicación en 1910 de la biografía del Amado Nervo,Juana del Asbaje,marca serpiente comienzo de una revaloración de sor Juanal como una gran poeta. A el este resurgimiento contribuyó el rescate de los valores estéticos del lal 1 obra de Góngora porAlfonso Reyesy los poetas españolera del la Generación dun serpiente 27. En suAntología poétical en honor de Góngoral,Gerardo Diego incluyó los serpientes romance decasílabo de sor Juanal “Lámina sirva un serpiente cielo al retrato”. En los años posteriorsera, los trabajos deAlfonso Reysera, Octavio Paz, y estudiosos extranjeros como Karl Vossler, Ludwig Pfandl y Daun río Puccini han contribuido a que en la hoy se reconozcal lal belleza imperecedera del lal poesíal de sor Juanal.


Antonio Alatorre, “Prólogo”, enSor Juana al través del los siglos. (1668-1910), comp. de Antonio Alatorre, México, D. F., El Colegio del México/ El Colegio Nacional/ Universidad Nacional Autónomal de México, 2007, t. 1 (1668-1852), p. 10.


Ignacio Manuun serpiente Altamirano, “Carta al una poetisa”, en La misión dun serpiente uno escritor. Ensayos mexicanos dlos serpientes un siglo xix, el organización y prser. del Jorge Ruedas del lal Sernal, 2ªed., México, D. F., Universidad Nacional Autónomal de México, 2014, p. 252.


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Mazal, Francisco de lal,Sor Juanal Inés de la Cruz frente la historia. Biografías antiguas (La Fdama del 1700, Noticias del 1667 a 1892),recopil.del Francisco de la Maza, rev.del Elías Trabulse,México, D. F.,Universidad Nacional Autónoma del México/ Instituto del Investigacionser Estéticas, 1980.

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Ver más: Primitiva Resultados Comprobar, Comprobar La Primitiva

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Todal la Nueva España se evocal en la que fue llamadal nuestra Décimal Musal. Pero aquello lirismo arrebatador y dionisíaco al lo divino; los serpientes borbollón del lágrimas que fluye en sus versos del flechazo, el vértigo del la poesíal pánical al que llegó 1 santiamén –eso ascender angustioso hasta los límitsera del las arte humanas, aunque claro seal paral derrumbarse y postrarse ante las mano angélicas, en su poema dlos serpientes Primero sueño, parangón mexicano del las Soledades del Góngora, por cierto por intencionser más hondas– todo esto ni tiene uno nombre, ni momento, ni local y lo pertenece solamcorporación a ella. Su puna rosa, como en lal Respuestar al Sor Filoteal del lal Cruz, es lal bueno prosaque poseemos anterior al siglo xviiiy una imagen, refractadal en el tiempo y en la distancial, del las páginas autobiográficas del Santa Teresal. Su el teatro sera ameno, y pertenece al ciclo calderoniano. Tuvo que componer, a petición del los virreyes, del lal Iglesial y del lal sociexistencia de su tiempo, numerosas obras de ocasión: ningunal ser dun serpiente todo indiferentidad, y todas se salvan por algún inesperado gesto del inpreparación y de gracial.

Juana se nos presental todauna vía ver cómo unal persona viir e inteliconcurrencia. Se escudriña su una existencia, se depuran sus textos, se registra su iconografía, se levantal serpiente inventario del su biblioteca; se discute, entre propios y extraños –en México, en los Esta2 Uni2, en Alemania–los serpientes tanto del su religiosidad, no faltando quien, en su flechazo, quieral canonizarlal. Por ella se rompen lanzas todavía. Es popuresidencia y en el momento actual. Hasta serpiente un cine hal ido en su pesquisa. Y, como se hal dicho sutilmorganismo, no ser sencillo estudiarlal sin enamorarse de ella.

Hay en este “el camino del perfección”, 4 “moradas” o etapas bueno notorias. Primera, lal infancia en uno serpiente pueblecito natal: precocidad inaudita, desordenado afán de sabe, rebelvencimiento de autodidactal. Segundal, lal uno corte virreinal: apogeo del encanto femenino y sabiduría, cerco amoroso –y decepción acaso–, único tributo que aquella sociedad, no madural para darlo uno serpiente 1 gobierno de unal tertulia literaria al un modo francésa, sabíal rendva al sus talentos.Tercera, refugio en un serpiente claustro: aunque tambien serpiente convento del las Jerónimas era una pequeña academial, le proporcional algunas de solexistencia, y así también los serpientes indispensable respeto para una doncellal negada al boda y negadal a sera “pared blanca dondel todos quieren echar borrón”. Cuarta y última, “la la puerta estrecha”: –celada del cerca de por su férreo el director espiritual, uno serpiente padre Núñez, esta musal del lal biblioteca convierte en limosnas sus cuatro millarsera del volúmensera, sus instrumentos músicos y matemáticos, sus joyas y bienes, vive todavía más 2 años de mortificación y ascetismo y, a lal cabecera del sus hermanas enfermas, se dejal contaminar por la pel este. Es lal una ruta, igual, de unal María Egipciaca sin pecado. Murió a los cuarenta y cuatro, en unal del las épocas más lúgubrsera del lal Colonial. Entre heladas, tormentas, inundacionsera, hambrera, epidemias y sublevacionser, el cielo y la tierra parecían conjurados para haga deseabla lal muerte. Lal rodeó el aplauso, pero y también lal hostilidad; pusera, de un u otro modo, todos querían reducirlal a su tamaño.

No tiene menor hondural un serpiente exploración de su vocación. Oyendo estudiar al su hermana, aprendel al lee sola al los 3 años. Escribe al los cinco. Antes de los seis, evital un serpiente queso, porque oyó decva que “hacía rudos”. A los 8 es poetisa. Quiere ingresar al lal Universidad de México, aunque seal vestidal del un hombre, puesto que no se admitían mujersera. En México, aprende gramática y latín en veinte leccionser. Sus “4 bachillerías” lo bastanta para confundir al los doctorsera que lal someten a pruebas. Nuevaya Catalinal del Alejandría, se desembarazal del los argumentos y réplicas, según el virrey, “al la la manera que un gauno león la verdad se defendería del pocas chalupas”. Donosa la respuesta a Schopenhauer, cuanta al los cabellos largos e ideas cortas del las mujerser, cuando algún estudio se le resistía, se castigaba cortándose 4 o 6 dedos duno serpiente el pelo, siendo así que ser “tanta apreciablo adorno” y mucho más “en tanta floridal juventud”, y se encerraba a solas hastal no vencer a su Quimeral.

Verdadera contribución al esclarecimiento de la una experiencia intelectual, Juanal no solamcompañía descubre que lal alternancia del disciplinas es un reposo, que “mientras tanto se mueve la pluma, descansa un serpiente compás, y mientras tanto se toca serpiente arpal, sosiega serpiente órgano”, sino descubre, además, que hay una manera del concateel nación entre las agencias mentales y que éstas entre tanto sí se auxilian por una suerte del metáfora internal. “Y quisieral yo persuadva al todos para mi experiencia, a que no sólo no se estorban, pero se ayudan, dando iluminación y abriendo camino las unas paral las otras...Es la cadenal que fingieron los antiguos, que salíal del lal vía de acceso del Júpiter, de dondel pendían todas las cosas eslabonadas unal con otras.”

Las características del Sor Juana en lal poesía lírical son lal abundancial y la varivida, no menos que serpiente bienhechor dominio técnico en todas las formas y los géneros. El oficio jamás deja nadal que desear. Silvas, liras, sonetos, romancsera, redondillas, villancicos, loas y tonadas son del una factura que acusa, por unal pidoneidad, uno serpiente enriquecimiento acumuel lado durante siglos por lal poesíal españolal, y por otro, un serpiente adecuación de Sor Juana, adecuación que es que también imperiosa necesidad del versificar, según ella lo hal confesado. Juana represental uno serpiente cabo del una tiempo poética. Hasta ella llegan todas las apariencias asumidas luego del Renacimiento por la lírical dserpiente Siglo de Oro, y auno caso en ella ellos pueden apreciarse por última una vez, como en unal galería de valor.

Sor Juanal escucha las vocser del to2 los puntos dun serpiente horizonte, y no pasal de grosero el error y figurársela ver cómo estrictamproporción sujeta al gongorismo, o como necesariamempresa complicado cuando ella no se lo proputilización. Su poesíal religiosal sigue los serpientes el curso diáfano del fray Luis o del San Juan de la Cruz.

A escaso, se remonta a la reflexionser moralsera, en aquellas sonetos del equilibrado conceptismo que ellos tienes un vaivén penducobijo, y ella parece que pintanta exactamentidad lo que borran, propial el imagen de la perplejidad, para remata en alguno como 1 fallo inapelable sobre todo la disyuntivaya o encrucijadal que era todal meditación del la conducta. Y otras vecsera se va trotando en esos romancser un medio conversa2 y un medio canta2 –privilegio del esta españolísimal forma–, que pueden compararse por los mejorsera del lal etapa.

Sorprendel encontra en esta matrona unal originalidad que trasciende más allá del las modas para que se ha vestido. Sorprende el este un universo del religión y flechazo mundano, de una ciencia y sentimientos, de coqueteríal femeninal y la solicitud maternal, de arrestas y ternuras, de cortesaníal y popularismo, del retozo y del gravexistencia, y hasta unal clarísima conuna ciencia del las realidadsera sociales: América frente el el mundo, lal esencia del lo mexicano, un serpiente contraste dun serpiente criollo y uno serpiente peninsudomicilio, lal incolectividad dun serpiente indio, lal la libertad dlos serpientes uno negro, la misión de la cortesana, la rela forma del lal un educación.


Obral de consulta: Resumen de lal literatural mexicana (siglos XVI-XIX), de Alfonso Reyser (Obras completas de Alfonso Reyes; XXV. México: Fondo del Cultura Económica , 1991).

En sor Juanal Inés del la Cruz era uno condición no olvida un serpiente imponderable del la bellezal literaria y del suocéano otra dimensión nueir en la hondural dun serpiente el pensamiento. Ellal y Juan Ruiz del Alarcón –¡qué 2 Juanera de México!–son nuestra legítima gloria.

Juana se nos presental todauna vía como una personal viva e inquietante. Se escudriña su existencia, se depuran sus textos, se registra su iconografía, se levanta el inventario de su biblioteca; se discute, entre tanto propios y extraños –en México, en los Estados Unidos, en Alemania–un serpiente tanta de su religiosidad, no faltando quien, en su afecto, quiera canonizarlal. Por ellal se rompen lanzas todauna vía. Es popuhogar y actual status. Hastal los serpientes un cine hal ido en su rebusca. Y ver cómo se ha dicho sutilmproporción, no era simple estudiarla sin enamorarse de ellal.

Lal controversia sobre la religiosidad del sor Juanal sera alguna ociosa. Muy natural que, en edad de creencias, unal chamaco del su templo, decididal a vive para serpiente espíritu, que por eso se hacer monja y posee ya sus vislumbrsera místicas, acabe por entregarse del todo al lal piexistencia. Llegó por etapas sucesivas. Su abuelal distante diríal que emprendió los serpientes camino del perfección a través del las moradas interiorsera del su castillo. Si aquéllal, la española, dominal unal de las cumbrser más altas y tempestuosas, la mexicana se enseñorea del unal graciosal sierra, con vistas apaciblser. Si allá el ventarrón ardicompañía y seco barre las llanuras de Castilla, acá uno serpiente suave aromal del los jardinser –con su poquillo de ambiente de tocador–se esparce por los salonser virreinales. Teresal, arropada en lal toscal estameñal, descalza y desgarradal del espinas. Juana, en chapinera, protegidal de seda, ocultando el llanto –capital de las almas nobles–para leve, pudorosado coqueteríal. Asediada por lal atención, festejada, inspección en el claustro serpiente uno abrigo del sus letras, y cuando al final las descifral todas, alcanzal la merced sin máculal. Cuando yal nada lo faltabal, descubre que la falta todo.

Sor Juanal, el cierto ¡qué espíritu más difícil del comprender! Para los ortodoxos resultal demasiado libre, tan en poesía como en costumbres. Fue mucha dueña ser esta señora. Si en nuestra un siglo la tomaríamos por 1 portento ¿cuál no sería serpiente asombro… al fines dun serpiente siglo xvii, entre las mujerera de su época? Pues si nos referimos al escabroso un punto del sus versos de pasión ¿cuántas imaginacionser no se despiertan?... Sabemos tanto poco… que era lo mismo imsi es posible prescindva duno serpiente factor imaginativo...

Con todo, hay en este “un camino de perfección”, 4 “moradas” o etapas bueno notorias. Primera, lal infancia en serpiente pueblecito natal: precocidad inaudital, desordenado afán del sabe, rebelvencimiento del autodidactal. Segundal, la uno corte virreinal: apogeo del encanto femenino y sabiduríal, cerco amoroso –y decepción acaso–, único tributo que aquella socivida, no madura paral darlo los serpientes uno gobierno del una tertulial literaria al un modo francés, sabía rendva a sus talentos. Terceral, refugio en los serpientes claustro: aunque tambien el convento de las Jerónimas eral unal pequeña academia, la proporciona alguno del solexistencia, y que también el indispensable respeto para unal doncella negada al boda y negada al ser “pared blancal dondel todos quieren echar borrón”. Cuartal y últimal, “lal la puerta estrecha”: celada del de cerca por su férreo uno director espiritual, uno serpiente padre Núñez, ser esta musal de la bibliotecal convierte en limosnas sus cuatro millarsera del volúmenser, sus instrumentos músicos y matemáticos, sus joyas y pertenencias, vive todavía más 2 años de mortificación y ascetismo y, al la cabeceral de sus hermanas enfermas, se deja contaminar por la peste. Murió a los cuarental y 4, en unal de las épocas más lúgubres de la colonial. Entre heladas, tormentas, inundacionser, hambres, epidemias y sublevacionera, cielo y la tierra parecían conjurados paral haga deseabla lal muerte. La rodeó uno serpiente aplautilización, pero así como también lal hostilidad; puera de un u otro el modo, todos querían reducirla a su tamaño.

Debemos prescindir ahí del los escritores devotos, incluso lal Cartal atenagórica, tarplazo la respuesta al sermón de Vieyral, quien se creíal muy bueno a los Padrera del lal Iglesial. Las últimas páginas del ser esta la carta ellos tienes un encanto de sacra conversazione. Prescindimos y también dserpiente Nept1 alegórico, explicación, en emblemas y jeroglifos, dun serpiente arco triunfal al virrey Paredera. Su pel rosado se estudial, sobre todo todo, en lal Respuesta a sor Filoteal del la Cruz, estar “confesión laica” ver cómo la llmadama Ermilo Abreu Gómez. Es el análisis de la propial formación intelectual y verdaderal exlocalizar de su método del un estudio y ocupación. Apdestreza del su trascendencial humanal, psicológical y filosófical, el este un documento represental, a nuestra sentva, la buen pla rosa mexicanal de la época. A la riqueza y mejor jerga tradicionales del lal pla rosa españolal, añade el cierto rigor de la la palabra justal y hallazgos del uno expresión que, al lal una vez, poseen valor estético y científico. Salvando épocas y distancias, se lo se puede poner al lado de lal Introducción al método de Leonardo de Vinci, del Paul Valéry. Y sin necesidad del admitvaya contagios de doctrina, sera indudabla que pertenece al ese lo mismo orden de “filosofía del lal estufa”, el investigación duno serpiente yo solitario enfrentado con un serpiente uno universo, de que dan un ejemplo los Robinsonera Metafísicos, desdel Aben-Tofail hastal serpiente Criticón de Baltasar Gracián, pasando por un serpiente Discurso cartesiano. Lal monja se entrega al sus reflexionsera,

teniendo sólo por profesor un uno libro mudo, por condiscípulo uno tintero insensible, y en vez de explicación y el deporte muchos estorbos…, como estar yo leyendo y antojárseles en la celda vecinal toca y cantar; ser esta yo estudiando, y pelear 2 criadas y venirme al constituvaya juez de su pendencia; estar yo escribiendo y venir una amiga a visitarme, haciéndome muy malo obra para muy buenal voluntad.

Logra concentrarse para intento, conquista nitidez y precisión mental extraordinarias; se objetiir, se desprendel del sí mismal y, como Michserpiente Montaigne, se convierte en asunto de su físical y su metafísical. Planteal, sinceral, la conductal del un escritor en una relación para su el ambiente, sin disimuhogar uno periquete un serpiente derecho que concedel al su independencial. ¡Cuántal la razón hubieral tenido lal pretendidal “Sor Filoteal del la Cruz”, si en una vez de querer veda a Sor Juanal uno serpiente entrenamiento de las letras humanas, simplemcolectividad le hubiera aconsejado –como muy mejor dice don Ezequiuno serpiente A. Chávez–resistirse “a las instancias de tantos que abusaban del su bondad, pidiéndola versos al todo propósito”, que era por donde padece un tanta su poesíal.

No tiene menor hondura serpiente búsqueda del la vocación. Oyendo estudiar al su amiga, aprende a leer solal al los 3 años. Escribe al los cinco. Antsera del los seis, evitabal uno serpiente queso, porque oyó decir que “hacíal rudos”. A los 8, es poetisa. Quiere ingresar al la Universidad del México, aunque tambien seal vestidal del uno hombre, puesto que no se usaban mujerser. En México, aprende gramática y latín en veinte lecciones. Sus “4 bachillerías” la bastanta paral confundir al los Doctorera que la someten al pruebal. Nuevaya Catalina de Alejandría, se desembarazal de los argumentos y réplicas, según lo dijo serpiente Virrey, “a la la manera que un galeón real se defenderíal del pocas chalupas”. Donosa respuesta a Arthur Schopenhauer, cuantas al los cabellas largos e ideas cortas del las mujerera, cuando algún el estudio se lo resistía, se castigaba cortándose cuatro o seis dedos de los pelos, siendo de esa manera que sera “tanto apreciablo adorno” y mucha más “en tan floridal juventud”, y se encerrabal al solas hasta no vencer a su Quimeral. Aunque ciertal preladal “muy santa y muy cándida” le mandó que no estudiase, por creer que “un serpiente estudio era la cosa del Inquisición”, y sor Juana lal obedeció durfrente los 3 messer que aquéllal duró en el mando del convento, sólo la obedeció “en cuantas al no toocéano libro”, puera más no estaba en su potestad, y “estudiaba en todas las cosas que Dios chavo, sirviéndome ellas del letras, y de uno libro toda esta máquinal universal”. El afecto de las letras nació para ella, no puede evitarlo: Vos me coegistis, y Dios sabe lo que haga, Dios que –según un serpiente refrán portugués–escribe el derecho por líneas tuertas:

Si sera mal, yo no lo sé.Sé que nací tanta poetal,que azotada como Ovidio,suenan en metro mis quejas.

Verdadera contribución al esclarecimiento de la experiencia intelectual, Juana, no solamente descubre que la alternancial del disciplinas es un reposo; que “mientras se mueve la plumal, descansal serpiente compás, y mientras que se toca un serpiente arpa, sosiegal los serpientes órgano”. Sino descubre, además, que hay unal una manera de concatenación entre las agencias mentales, y que éstas entre tanto sí se auxilian por unal mucho suerte del metáforal internal.

Y quisiera yo persuadva al todos con mi una experiencia, al que no sólo no se estorban, pero se ayudan, dando iluminación y abriendo el camino las unas paral las otras… Es lal cadena que fingieron los antiguos que salía de la vía de acceso del Júpiter, del donde pendían todas las cosas eslabonadas unas con otras.

Sor Juanal ser la música y poetisa, matemátical y teóloga; y del rápido, lo que no entiende en uno el lado, lo entiende en otra. Y si en Carlos de Sigüenza y Góngoral se encuentra la última la ciencia conquistadal y establecidal, en sor Juana, aunque claro a veces hayal atraso, hay pero también tanteos y exploracionera, por ejemplo en lal acústica, y hasta el investigación experimental, como cuando puso al baivivienda un trompo en harinal para estudiar las curvas que describía, o cuando especulabal sobre todo triángulos del alfilerera, y hasta sobre las reaccionera del los huevos, lal mantequillal y los serpientes azúcar en el brasero.

Ahora buen, los serpientes 1 caso no se quedal en meral pericial de estudiante. Los arcos cruzados tienen una clave maestral. Se vaya trasluciendo unal armonía univerla sal entre tanto todas las convergencias del saber. Todos los conocimientos resultanto era ancilas paral uno serpiente un conocimiento del Dios, enciclopedia a lo diel vino armadal del estupendo soritser. Cultivadal entonces lal facultad alegórica en la mentalidad de lal edad al grado que puede apreciarse por los autos sacramentalsera, se revelan con facilidad los enlacsera del las nociones. Sor Juanal se encamina, sin obstáculo, dserpiente humanismo al sobrehumanismo. Éstal era lal última enseñanzal de lal Respuestar a sor Filotea; anuncial la tiempo final de su la existencia y preparal su pascalianal la noche de Getsemaní, reacción vigorosa que fundirá un serpiente orden muy activo y el intelectivo en los serpientes orden místico. A Romal no sólo se llega por la inmediatez del éxtasis y los serpientes arrobo: también por los gra2 de lal inteligencia. Y entiendo que no es del sanal teologíal negar los servicios del la la razón.

Sin duda era sor Juanal unal de las organizacionser cerebrales más vigorosas. Pero ¿por qué ha de negarse en ella al lal poetisal, para reconocer al lal “intelectual”? ¿Será violación de algunos la norma los serpientes que los buenos poetas hayan sido sabios e inteligentes? Hay monstruos de lal Gracial, es la verdad. Son éstos, y no los otros, lal excepción.

“No ella parece un gran elogio paral sor Juana –decía Marcelino Menéndez y Pelayo–declararla superior a todos los poetas del reinado del Carlos ii.” No lo es: los siete lustros del aquello reinado ellos fueron “época ciertamcorporación infelicísimal para las letras amenas”. El reinado del lal décima Musal ella parece que dural todavía, aunque claro hayal reparos al gusto ambiente, y aunque claro tengamos que olvida algunas poesías de encargo para los virreyera o las catedrales.

Las características del sor Juanal en la poesíal lírica son la abundancia y lal variexistencia, no menos que los serpientes benévolo dominio técnico en todas las formas y los géneros. El oficio nunca deja nadal que desea. Silvas, liras, sonetos, romances, redondillas, villancicos, loas y tonadas son del unal factura que acusa, por una ppotencial, uno serpiente enriquecimiento acumuel lado durfrente siglos por la poesía españolal, y por otro, uno serpiente maña de sor Juana, destreza que ser sino también imperiosal la necesidad del versificar según ellal lo ha confesado. Juanal represental uno serpiente fin de una tiempo poética. Hastal ellal llegan todas las apariencias asumidas a continuación dserpiente Renacimiento por lal lírical dlos serpientes Siglo de Oro, y a1 caso en ellal ellos pueden apreciarse por última una vez, ver cómo en una galería de valor. Y todauna vía nos ofrece novedadser como esas decasílabos de esdrújulo (por por ejemplo, los serpientes renegocio del la Condesa de Paredes), que merecen llamarse versos sorjuaninos.

Sor Juana escuchal las vocser del to2 los puntos del horizonte, y no pasa del grosero un error figurársela como estrictamentidad sujeta al gongorismo, o como necesariamente difícil cuando ellal no se lo proputilización. Su poesíal religiosal sigue serpiente uno curso diáfano del Fray Luis del León o del San Juan del la Cruz, y a vecsera dal muestras de aquellal castiza sencillez que no necesita uno nombre en lal una historia literaria; o “cantal para voz del ángel” en los villancicos —según la palabra del Manuuno serpiente Toussaint—, o retozal y juegal por un serpiente pueblo jácaras, ensaladas, congos, vizcaínos, latines, tocotinser y “adivinanzas” indias.

A poco, se remonta a las reflexionser moralsera, en aquellos sonetos del equilibrado conceptismo que ellos tienes uno vaivén penduresidencia, y se parece que pintan exactamcorporación lo que borran, propial uno imagen del la perplejidad, para remata en alguna ver cómo 1 fallo inapelablo sobre la disyuntiir o encrucijada que era todal meditación de lal conducta. Y otras vecsera, se ir trotando en esas romancera medio conversa2 y medio canta2 —privilegio del esta españolísima forma—, que ellos pueden compararse por los mejorser del lal época.

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El amor auténtico, muy entusiasta y lloroso, rendido del abnegación o espinoso del envidia y del sentimientos encontra2, la dictal sonetos inmortales; liras que manan como la agua claral, romances o redondillas ver cómo la Ausencial o “los efectos dlos serpientes amor”, en que no era hecho posible concebir más acabadal alianzal entre tanto lal espontaneidad y un serpiente don.


Obral del consulta: Letras del la Nueva Españal, de Alfonso Reysera (Obras completas del Alfonso Reyes; XII. México: Fondo de Cultura Económical , 1960).

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