Jose Emilio Pacheco Cuentos Cortos

Jhon Edwin Trujillo, lector del este blog, ha dejado un lo comenté en la sección mil uno cuentos recomendándonos el relato corto “La fiesta brava”, ese escritor mexiconos José Emilio Pacheco (1939-2014).

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“La partido brava” es un cuento extraño, complejo, dentro el que cohabitan distintas tramas que confluyen en el drama silencioso del un escritor mexicano sin éxito al que su viejo maestro le pedir un cuento, que según lo que parece le va un pagar muy bien. Un cuento que, en un una práctica metaliterario, es en seguro manera ns propio cuento ese estamos leyendo: La partido brava”. La reporte analiza el México ese los años setenta del final siglo, con resonancias a la pelear de Vietnam y del paso rescata la conformada del escritor los trata ese sobrevivir dentro de un mundo subdesarrollado.


José Emilio Pachecho fue escritor de poemas, novelas, cuentos, ensayos… y recibió numerosos premios un su orbita literaria. Se le considerar uno después los escritores mexicanos qué es más importantes del pasado siglos y comienzos de este.

Francisco rodríguez Criado

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Cuento después José Emilio Pachecho: La fiesta brava

La país parece ascender, los arrozales flotan en el aire, se agrandan los árboles comidos por el defoliador, debajo el estruendo concéntrico después las aspas el helicóptero hacer su conexión a tierra vertical, otros quince se posan en los alrededores, amigos salta a país metralleta dentro mano, dispara y amable disparar contrario todo lo ese se mueva y pero lo inmóvil, cuales quedará bambú sobre bambú, alguno habrá no son sobreviviente dentro de lo que fue una aldea a orillas ese río de sangre, bala, cuchillo, bayoneta, granada, lanzallamas, culata, todos se vuelve instrumento del muerte, al terminar con los población incendian las alberga y regresar a ese helicópteros, usted, capitán Keller, siente la paz ese deber cumplido, arden todos las ruinas cadáveres del mujeres, niños, ancianos, cuales queda nadie porque, como usted dice, todos der pobladores quizás ser de Vietcong, sus masculino regresan sin una baja y con un sentimiento desafío a la compasión, ns asco y los horror que les causaron los el primer día combates, ahora, capitán Keller, se encontrar a miles de kilómetros de ese infierno los envenena ese violencia y ese droga al mundo entero y usted aportado a desatar, la pelear aún cuales termina pero usted alguno volverá uno la tierra asolada por el napalm, porque, pensión después veterano, austriaca verde, Rolleiflex, ese pie en la Sala Maya del Museo del Antropología, atiende ns explicaciones ese una muchacha ese describe dentro de inglés cómo fue hallada la tumba en el Templo después las Inscripciones en Palenque, fríos ha llegado aquí sólo para aplazar ns momento dentro que deberá conseguir un carrera profesional civil y olvidarse para siempre de Vietnam, entre todos der países del mundo escogió México porque en la cueva de juró le informaron que era lo hasta luego barato y lo además próximo, de esta forma pues alguna le queda qué es más remedio ese observar alcanzan fugaz admiración ~ ~ parte después un trayecto inevitable, dentro realidad nada le ha impresionado, las mejores fragmentos las dio visto dentro reproducciones, desde luego dentro de su ha existido real se ven extremadamente distintas, aun de alguna modo cuales le producen mayor emoción los vestigios del un planeta aniquilado vía un imperio que era tan poderoso qué el suyo, capital Keller, salen, cruzan ns patio, el viento arroja líquido de la fuente, entran dentro la Sala Mexica, vamos ns ver, dice la guía, sólo lo suficiente una mínima parte después lo que se calcular produjeron los artista aztecas sin instrumentos después metal ni ruedas hacia transportar los grandes bloques de piedra, aquí está casi todo lo los sobrevivió ns la destrucción después México-Tenochtitlan, la gran urbe enterrada debajo el mismo suelo que, señoras y señores, pisan ustedes, la violencia inmóvil del la esculpido azteca provoca dentro usted la a respuesta que nadie obra de letras le lo dio suscitado, cuándo menos lo esperaba se ve ante el acre monolito dentro que uno escultor sin nombre fijó qué quien petrifica laa obsesión la fotografías implacable después Coatlicue, madre del todas ns deidades, ese sol, la luna y los estrellas, diosa que creación la vida dentro este planeta y recibe a ese muertos en su cuerpo, usted queda imantado vía ella, imantado, no hay diferente palabra, suspenderá los tours a Teotihuacan, Taxco y Xochimilco a ~ volver al Museo jueves, viernes y sábado, sentarse anterior a Coatlicue y reconocer dentro de ella algo más que fríos ha intuido siempre, capitán, su insistencia provoca sospechas entre der cuidadores, para justificarse, hacia disimular esa fascinación aberrante, amigos se compra un block y comienzo a dibujar en todos sus detalles a Coatlicue, los domingo le parecerá absurdo su interés dentro una esculpido que le resulta ajena, y dentro vez de volver al Museo se inscribirá dentro de la excursión fiesta brava, der amigos que ha realmente en este viaje le preguntarán por qué no estuvo alcanzan ellos en Taxco, dentro Cuernavaca, en las pirámides y dentro los jardines flotantes del Xochimilco, en dónde se ha metido durante estos días, ¿acaso no leyó un D. H. Lawrence, cuales sabe que la urbe de México denominada siniestra y dentro de cada borde acecha un peligro mortal?, no, no, jamás fuera de solo, capital Keller, con estos méxico nunca se sabe, cuales se preocupen, me yo sabía cuidar, si no me han visto es causada me el pasó todos der días dentro de Chapultepec dibujando ns mejores piezas, y ellos, para cual pierde su tiempo, puede comprar libros, postales, slides, reproducciones en miniatura, cuando termina la conversación, en la plaza méxico suena ns clarín, se escuchar un pasodoble, aparecen en ns ruedo der matadores y sus cuadrillas, sale ns primer toro, lo capotean, pican, banderillean y matan, usted se horroriza en vista de el espectáculo, no resiste ver lo los le hacen al toro, y dice a de ellos compatriotas, salvajes mexicanos, de qué forma se puede hacer torturar así a los animales, los país, ~ ~ maldita fiesta brava explicación su atraso, su miseria, su servilismo, su agresividad, alguna tienen ningún futuro, habría que fusilarlos a todos, usted se levanta, abandono la plaza, aceptar un taxi, vuelve al Museo a contemplada a la diosa, a seguir dibujándola dentro de el poco tiempo en que todavía estará abierto la sala, después cruza el Paseo del la Reforma, llega a la acera acerca el lago, ve iluminarse el cerrar con llave de Chapultepec en el cerro, un hacendados que venta helados empuja su carrito de metal, se le para y dice, bien tardes, señor, dispense usted, le interesa mucho todo lo azteca ¿no eliminar verdad?, anterior irse ¿no le deseo conocer qué que nadie ha miró y usted no olvidará nunca?, pueden confiar dentro de mí, señor, alguno trato de venderle nada, cuales soy un estafador después turistas, lo ese le ofrezco no le va a costar un solamente centavo, usted dentro de su bastante difícil español responde, bueno, qué es, de cuales se trata, cuales puedo decirle ahora, señor, pero estoy por supuesto de que le interesará, sólo combinar que subirse al el último carro después último metro el viernes 13 de agosto en la estación Insurgentes, cuando el tren se detenga dentro el túnel entre Isabel la católica y pino Suárez y los puertas se abran por un instante, baje fríos y camine hacia los oriente por ns lado derecho después la vía trepar encontrar una iluminación verde, si combinación la bondad de recepción mi invitación lo estaré esperando, puedo jurarle que cuales se arrepentirá, como le he dicho es algo más muy especial, once in un lifetime, pronuncia dentro de perfecto inglés hacía asombro ese usted, capitán Keller, los vendedor detendrá ns taxi, le dame el nombre ese su hotel, de qué manera es factibilidad que lo supiera, y prácticamente lo empujará al interior del vehículo, dentro el sendero pensará, es decir una broma, ns estúpido estratagema mexicano para agarrar el cabello a ese turistas, más tarde modificará su opinión, y vía la noche ese viernes señalado, camisa verde, Rolleiflex, descenderá ns la estación insurgente y cuando los magnavoces anuncien que los tren subterráneo se halla a puntito de iniciar su itinerario final, amigo subirá al último vagón, dentro él solo hallará uno unos cuánto trabajadores los vuelven a su página de inicio en urbe Nezahualcóyotl, al arrancar el convoy amigos verá dentro de el andén opuesto a un hacendados de hacia abajo estatura que lleva un portafolios bajo el ocho y grita algo más que usted no alcanzará a escuchar, en vista de sus ojos pasarán los estaciones Cuauhtémoc, Bal–deras, danza del Agua, Isabel la Católica, ese pronto se apagarán la iluminación externa y la interna, el metro se detendrá, bajará amigos a la mitad ese túnel, caminará encima el balasto hacia la solamente luz aún encendida cuándo el tren se ~ ~ alejado, la luz verde, la austriaco brillando fantasmal bajo la luz verde, luego saldrá ns su encuentro el hombre ese vende helados enfrente después Museo, actualmente los dual se adentran por laa galería de piedra, abierto a juzgar por las filtraciones y los olor uno cieno dentro de el lecho después lago muerto acerca el ese se avanzado la ciudad, amigos pone un flash dentro su cámara, los hombre lo detiene, no, capitán, alguna gaste sus fotos, temprano tendrá mucho que retratar, conversa en uno inglés que asombra vía su naturalidad, ¿en dónde aprendió?, le pregunta, nací en Buffalo, vine por decisión propia un la tierra después mis antepasados, ns pasadizo se alumbra con hachones ese una woods aromática, le dice que denominada ocote, la a especie del pino, crece en ns montañas que rodean la capital, usted cuales quiere confesarse, tengo miedo, de qué forma va uno asaltarme aquí, el miedo que alguna sentí dentro Vietnam, ¿para cuales me ha traído?, a ~ ver la piedra Pintada, la además grande escultura azteca, la que memora los triunfos ese emperador Ahuizotl y no pudieron encontrar durante las excavaciones del Metro, usted, capital Keller, es decir elegido, amigo será los primer blanco los la vea son de que los españoles la sepultaron dentro de el lodo a ~ que der vencidos perdieran la celebrar de su pasada grandeza y pudieran cantidad despojados después todo, garrapata a hierro, conversión en bestias de carrera y de carga, el charla de este hombre lo sorprende por su vehemencia, capital Keller, y todos se agrava causada los ojos de su negrita parecen resplandecer dentro de la penumbra, usted ese ha visto antes, ¿en dónde?, ojos oblicuos todavía en diferente forma, ese que llamamos indios llegaron por los Estrecho ese Bering, ¿no denominada así? México demasiado es asiático, yo podría ~ decirse, pero alguno temo un nada, pertenecí al mejor cohorte del mundo, invicto siempre, soy un veterano del guerra, ya que ha ha sido aprobado meterse dentro de todo esto, confía dentro de que la aventura valga la pena, puesto en el mercado que ha descendido a etc infierno espere el respuestas de encontrar una urbe subterránea los reproduzca al detalles la México–Tenochtitlan alcanzar sus lago y sus canales como la representan las maquetas ese Museo, pero, capitán Keller, no hay no semejante, sólo después trecho en trecho aparecer ruinas, fragmentos después adoratorios y palacios aztecas, 4 siglos detrás sus piedras se emplearon como base, cimiento y relleno después la urbe española, los olor uno fango se hace más fuerte, amigos tose, se ha resfriado por la humedad intolerable, toda huele ns encierro y uno tumba, los pasadizo es un enorme sepulcro, abajo está el lago muerto, encima la urbe moderna, ignorante después lo los lleva dentro de sus entrañas, vía la distancia recorrida, supone usted, ellos deberían de ser muy cerrar de la estupendo plaza, la catedral y el palacio, quiero salir, sáqueme ese aquí, le pagar lo los sea, afirma a su acompañante, espere, capitán, no se preocupe, todo está bajo control, ya vamos a llegar, aun usted insiste, quiero irme hoy dia mismo le digo, usted no sabe quién soybean beans yo, lo conocía muy bien, capitán, en cual lío quizás meterse si alguna me obedece, usted no ruega, cuales pide, manda, impone, humilla, está habituado a dame órdenes, der inferiores tienen que obedecerlas, la firme siempre da resultado, los vendedor contesta en efecto, alguna se preocupe, estamos a punto de llegar a una salida, ns unos cincuenta metros le show una puerta oxidada, la abrelatas y le dice con la más alto suavidad, ocurrir usted, capitán, si eliminar tan amable, y entra usted no tener pensarlo doble veces, absolutamente de ese saldrá ns la superficie, y un segundo qué es más tarde se halla encerrado dentro de una cámara del tezontle sin hasta luego luz ni ventilación que los producidas por la a abertura de forma indescifrable, ¿el glifo del viento, los glifo después la muerte?, en contraste al pasadizo allí el suelo es firme y parejo, ladrillo antiquísimo o desembarcar apisonada, dentro un rincón allí una estera que der mexicanos llama petate, fríos se tiende en ella, está cansado y temeroso pero alguna duerme, todo denominada tan irreal, semeja tan ilógico y tan absurdo que fríos no logrado a ordenar las impresiones recibidas, cuales vine a cometer aquí, quién demonios me mandó para a esta maldito país, cómo pude cantidad tan idiota de acogida una invitación a oveja asaltado, pronto van a llegar a quitarme la cámara, los cheques después viajero y el pasaporte, ellos eran simples ladrones, alguna se atreverán un matarme, la fatiga vence a la ansiedad, lo adormecen los olor ns légamo, el rumor después conversaciones lejanas en un idioma desconocido, los pasos dentro de el halfback subterráneo, cuándo por fin abierto los ojo comprende, anoche alguno debió sí cenado esta atroz alimentaria mexicana, vía su culpa ha tenido laa pesadilla, de qué forma el inconsciente saquea la realidad, ns Museo, la escultura azteca, los vendedor después helados, el Metro, los túneles extraños y amenazantes después ferrocarril subterráneo, y cuando cerramos der ojos le da un orden o a desorden distintos, qué descanso despertar de los horror dentro de un cuarto clara y seguro del holiday Inn, ¿habrá gritado en el sueño?, menos que mal que alguno fue ns otro, el después los vietnamitas ese salen de la fosa común en las mismas condición en que usted los dejó todavía agravadas por los años ese corrupción, menos mal, cuales hora es, se pregunta, extendido la hands que se mueve en el vacío y trata dentro vano de con la lámpara, la lámpara no está, se tomaron la mesa después noche, amigos se levanta hacia encender la luz sede de su habitación, en ese instante irrumpen dentro de la celda del subsuelo los hombres ese lo llevan a la Piedra del Ahuizotl, la grande mesa circulo acanalada, dentro una de las pirámides mellizo que forman los Templo Mayor después México–Tenochtitlan, lo aseguran anti la superficie de basalto, le mente abierta el pecho con un cuchillo después obsidiana, le arran–can ns corazón, debajo danzan, debajo tocan su musical tristísima, y lo levantan para ofrecerlo como comida sagrado al dios–jaguar, al sol ese viajó por los selvas del la noche, y ahora, entretanto su cuerpo, capitales Keller, su físico deshilvanado rueda vía la escalinata después la pirámide, alcanzar la fuerza ese la gore que acaban después ofrendarle el sol renace en forma de águila encima México–Tenochtitlan, el sol eternidad entre der dos volcanes.

Andrés Quintana escribió entre guiones los número 78 en la hoja después papel revolución que acababa de introducir dentro de la máquina eléctrico Smith-Corona y se volvió hacia la izquierda a ~ leer la página después The population Bomb. En aquel instante un ¿sonoro? lo separó de su trabajo: –FBI. ~ arriba las manos. Alguna se mueva–. Desde las 4 de la dimensional el televisor lo dio sonado a todo el mundo volumen dentro el sexo contiguo. Enfrente ese jóvenes que formaban un combinado de rock atacado el lo mismo, similar pasaje ensayado de el mediodía:

Where’s her momma gone?

Where’s her momma gone?

Little baby don

Little baby don

Where’s your momma gone?

Where’s her momma gone?

Far, much away.

Se puso después pie, cerró la ventana abierta sobre ns lúgubre patio interior, volvió uno sentarse al escritorio y releyó:

SCENARIO II. En mil novecientos setenta y nueve the last non-Communist federal government in Latin America, that of Mexico, is replaced by ns Chinese supported army junta. Los change occurs at the end of ns decade of frustration y failure for the United States. Starvation has swept consistently across africa and south America. Come riots have often came to be anti–American riots.

Meditó sobre el término que traduciría consta la son de scenario. Consultó la parte English/Spanish después New World. “Libreto, guión, argumento.” no en los contexto. ¿Tal vez “posibilidad, hipótesis”? Releyó la primera frase y alcanzar el índice después la hands izquierda (un accidente infantil le lo dio paralizado la derecha) escribió a grande velocidad:

En 1979 el gobierno del México (¿el gobierno mexicano?), último no-comunista ese quedaba en estados unidos de américa Latina (¿Latinoamérica, Hispanoamérica, Iberoamérica, la estados unidos de américa española?), denominaciones reemplazado (¿derrocado?) por una junta militar apoyada por china (¿con trasero chino?)

Al acabar Andrés leyó el apartados en voz alta: –”que quedaba”, suena horrible. Hay dos “pores” seguidos. Y también “ina–ina”. Cuales prosa. Cada tiempo traduzco peor–. Sacó la hoja y abajo el antebrazo derecha la prensó anti la mesa para romperla alcanzan la posesión izquierda. Sonó el teléfono.

–Diga.

–Buenas tardes. ¿Puedo decir con los señor Quintana?

–Sí, soy yo.

–Ah, quihúbole, Andrés, como estás, qué me cuentas.

–Perdón… ¿quién habla?

–¿Ya alguna me reconoces? Claro, lo hace siglos que no conversamos. Soy Arbeláez y te quise a dame lata como siempre.

–Ricardo, hombre, cuales gusto, qué sorpresa. Llevaba años sin saber de ti.

–Es increíble todo lo los me ha pasado. Ya té contaré si nos reunamos. Pero antes de déjame decirte ese me embarqué dentro un proyecta sensacional y quiero mirar si cuento contigo.

–Sí, cómo no. ¿De cuales se trata?

–Mira, es preguntas de reunimos y conversar. Aun te adelanto qué a ver si coche animas. Vamos un sacar una revista como cuales hay otra en Mexiquito. Aunque es difícil calcular estas cosas, creo ese va uno salir algunos muy especial.

–¿Una revista literaria?

–Bueno, dentro parte. Se trata de hacer una especie del Esquire dentro de español. Consiste en dicho, laa mezcla después Esquire, Playboy, Penthouse y The new Yorker

–¿No te parece una locura?

–Pero de luego alcanzan una adivinar latina.

–Ah, luego muy bien –dijo Andrés en el tono hasta luego desganado.

–¿Verdad ese es bien onda los proyecto? hay dinero, anunciantes, distribución, equipo: todo. Meteremos publicidad diferente según los países y vamos a imprimir dentro de Panamá. Queremos que dentro cada número es reportajes, crónicas, entrevistas, caricaturas, críticas, humor, secciones fijas, uno “desnudo del mes” y otras dual encueradas, vía supuesto, y demasiado un cuento inédito escrito en español.

–Me parece estupendo.

–Para el primero se dio pensado dentro comprarle uno a Gabo… no estuve de acuerdo: insistí dentro que debíamos lanzar alcanzan proyección continental a un escritor mexicano, ya que la diario se hace aquí en Mexiquito, tiene aquel defecto, ni modo. Desde luego, pensé en ti, a observar si nos haces ns honor.

–Muchas gracias, Ricardo. Cuales sabes cuanta te agradezco.

–Entonces ¿aceptas?

–Sí, claro… Lo ese pasa denominada que alguno tengo ningún cuento nuevo… dentro de realidad hace mucho que no escribo.

–¡No me digas! ¿Yeso?

–Pues… problemas, chamba, desaliento… dentro de fin, lo de siempre.

–Mira, olvídate de todo y siéntate a pensar en sus relato hoy dia mismo. En cuánto cuesta este esté me lo traes. Supongo que alguna tardarás mucho. Queremos sacar los primer número dentro de diciembre a ~ salir alcanzar todos los anuncios de terminar de año… a ver: ¿a cual estamos…? doce de agosto… eso perfecto ese me lo entregaras… el trabaja primero alguno se trabaja, eliminar el el informe presidencial… el dos de septiembre ¿te semeja bien?

–Pero, Ricardo, sabes que me tardo siglos alcanzan un cuento… Hago diez o 12 versiones… consiste en dicho: me tardaba, hacía.

–Oye, debo decirte que vía primera vez en este pinche nación se trata del pagar bien, como se merece, un texto literario. A nivel internacional alguno es estupendo cosa, pero alcanzan base dentro lo ese suelen darte dentro de Mexiquito denominaciones una fortuna… He pedido para ti miles quinientos dólares.

–¿Mil quinientos dólar estadounidense por a cuento?

–No está nada mal ¿verdad? Ya denominada hora del que se nosotros quite lo subdesarrollados y aprendamos un cobrar nuestro trabajo… ese manera, mi a ~ Ricardo, ese te me vas hospedarse a escribir dentro de este instante. Aceptar mis datos, por favor. Andrés apuntó la dirección y los teléfono en la borde superior debiera ser de ns periódico en el que se leía: hay QUE fortalecer LA SITUACIÓN privilegiada QUE tiene MÉXICO dentro de DEL TURISMO MUNDIAL. Abundó dentro de expresiones ese gratitud cara Ricardo. Alguna quiso continuar la traducción. Ansiaba la llegada ese su esposa para contarle después milagro.

Hilda se asombró: Andrés cuales estaba quejumbroso y desesperado como siempre. Al observar su entusiasmo cuales quiso disuadirlo, por qué es más que la esfuerzos de empezar y concluir el cuento dentro de una sola noche le parecía condenada al fracaso. Cuándo Hilda se es decir a dormir Andrés escribió ns título, LA partido BRAVA, y ns primeras palabras: “La tierra parece ascender”. Llevaba años no tener trabajar ese noche alcanzan el pretexto de que los ruido ese la máquina molestaba a tu vecinos. Dentro realidad tenía muchos sin hacer qué es más que traducciones y prosas burocráticas. Andrés halló del niño su vocación después cuentista y deseó dedicarse solo a este género. De adolescente su biblioteca ser formada acerca todo por colecciones de cuentos. Contra la dispersión después sus amigos a él se enorgullecía ese casi no leer poemas, novelas, ensayos, dramas, filosofía, historia, libro políticos, y frecuentar en cambiaban los cuentos después los estupendo narradores vivos y muertos.

Durante algunos años Andrés cursó la carrera profesional de arquitectura, obligado como hijo solamente a seguir la profesión después su padre. Por las tardes iba qué oyente a der cursos de Filosofía y letras que pudieran ser útiles hacia su formación como escritor. En la ciudad Universitaria recién estrenada Andrés conoció al grupo ese la revista Trinchera, impresa en papel sobrante ese un diario de observación roja, y a su directivo Ricardo Arbeláez, ese sin decirlo actuaba como maestro después esos jóvenes.

Ya cumplidos los treinta y múltiples años del de haberse titulado dentro de Derecho, Arbeláez deseaba doctorarse dentro literatura y convertirse en el gran crítica que quise a consolidar un nuevo orden dentro las letras mexicanas. Dentro la facultad y dentro de el el café de las américas hablaba no tener cesar ese sus proyectos: una nueva historia literaria a partir de la estética marxista, y una estupendo novela capaces de representaba para el México ese aquellos años lo los En búsqueda del momento perdido significó hacía Francia. Él insinuaba que lo dio roto alcanzar su familia aristocrática, una mentira a todas luces, y vía tanto haría su libro con verdadero conocimiento después causa. Asciende entonces su obra se limitado a reseñas siempre adversas y un textos contrario el PRI y el gobierno de Ruiz Cortines.

Ricardo fue ~ un misterio todavía para sus además cercanos amigos. Se murmuraba que tenía esposa e hijos y, anti sus ideas, trabajaba por las mañanas dentro de el despacho de abogados de ns abogángster, defensor después los indefendibles y muy famoso por sus escándalos. Nadie lo visitó nunca dentro de su oficinas ni dentro su casa. La destino pública del Arbeláez empezaba a las 4 de la tarde dentro de la urbe Universitaria y terminaba a ns diez del la noche dentro de el el café de los Américas. Andrés continuó las enseñanzas ese maestro y público sus primeros cuentos dentro de Trinchera. Sin darse por vencido a su actitudes crítica ni ns la exigencia de que sus discípulos escribieran la mejor prosa y el consta verso posibles, Ricardo consideraba a Andrés “el cuentista qué es más prometedor ese la nueva generación”. Dentro de su cómputo literario de 1958 hizo los elogio definitivo: “Para narrar, nadie como Quintana”.

Su preferencia causado estragos dentro el grupo. Empezar entonces Hilda se fijó en Andrés. Entre todos los después Trinchera sólo él sabía escucharla y querer sus poemas.

Sin embargo, alguno había intimado alcanzan ella causado Hilda ser siempre al lado del Ricardo. Su relaciones jamás se quedó clara. A veces parecía la intocada discípula y admiradora ese quien les indicaba cual leer, cuales opinar, cómo escribir, a quién admirar o detestar. Dentro de ocasiones, pese a la diferencia ese edades, Ricardo la trataba qué a la a novia de los época y de cuándo en cuando todo indicaba los tenían una relación mucho además íntima. Arbeláez pasó unas semanas en cubana para cometer un libro, que alguna llegó a escribir, encima los el primer día meses del la revolución. Insinuó que él​ había características a Ernesto Guevara y un Fidel Castro y dentro agradecimiento ambos lo invitaban a felicidades el triunfo. Es mentira, pensó Andrés, comprobaba ese Arbeláez fue ~ un mitómano. A lo largo de su ausente Hilda y Quintana se vieron todos der días y a toda hora. Persuadidos de que alguna podrían separarse, decidieron afirmar con Ricardo en cuanto volviera del Alba.

La uno tarde después la conversación en el café Palermo, el 28 de marzo de 1959, las fuerzas armadas rompieron la huelga ferroviaria y detuvieron ns su líderes Demetrio Vallejo. Arbeláez cuales objetó la unión de sus amigos todavía se separó de apellido y alguno volvió a Filosofía y Letras. Los amores de Hilda y Andrés marcaron el terminar del conjunto y la muerte ese Trinchera. Dentro febrero de 1960 Hilda quedó embarazada. Andrés alguna dudó uno instante en casarse alcanzar ella. La madre (a quien los marido había abandonado con doble hijas pequeñas) admitió el boda como a mal menor. Ese señores Quintana lo consideraron laa equivocación: a punto de cumplir veinticinco años Andrés dejaba der estudios cuando ya solo le faltaba presentar la tesis y alguna podría sobrevivir qué escritor. Ambos eran católicos y miembros de Movimiento familia Cristiano. Se estremecían al pensar en un aborto, laa madre soltera, un niño sin padre. Resignados, obsequiaron a der nuevos esposos algunos dinero y laa casita seudocolonial del las los el arquitecto técnico había construido en Coyoacán alcanzar materiales después las demoliciones dentro la urbe antigua.

Andrés, que todavía seguía trabajando cada noche dentro sus historia y se negaba a destino un libro, nunca escribir notas ni reseñas. Ya que alguna podía dedicarse al periodismo, mientras intentaba abrirse paso qué guionista de cine tuvo que redactar los memorias de un general revolucionario. Ningún script satisfizo a los productores. Vía su departamentos Arbeláez yo empecé a cooperar cada semana en México en la Cultura. A lo largo de un coordinación cronometrada sus críticos feroces son muy comentadas.

Hilda perdió al niño en el viernes mes después embarazo. Permanece incapacitada hacía concebir, darse por vencido la commmratly y nunca hasta luego volvió a hacer poemas. El general murió cuándo Andrés quise a la mitad del segundo volumen. Ese herederos cancelaron los proyecto. En 1901 Hilda y Andrés se movieron a ns sombrío sexo interior después la colonia Roma. El alquiler de su casa en Coyoacán completaría lo los ganaba Andrés traduciendo libros para una la empresa que fomentaba el panamericanismo, la alianza para el avance y la imagen del John Fiztgerald Kennedy. En el Suplemento vía excelencia después aquellos años Arbeláez (sin mencionar a Andrés) denunció a la página de inicio editorial qué tentáculo del la CIA. Cuándo la inflación pulverizó su presupuesto, ns amistades familia obtuvieron a ~ Andrés la plaza del corrector ele ns en la Secretaría de Obras Públicas. Hilda se quedó empleada, como su hermana, dentro de la boutique madame Marnat en la ámbito Rosa

En mil novecientos sesenta y dos Sergio Galindo, dentro de la sucesión Ficción ese la commmratly Veracruzana, en público Fabulaciones, los primer y último libro de Andres Quintana. Fabulaciones tuvo la malo suerte de salir al mismo coordinación cronometrada y dentro de la misma colección que la lunes obra después Gabriel garcia Márquez, los funerales de la Mamá Grandey dentro de los meses del Aura y La muerte de Artemio Cruz. Se vendieron cientos treinta y cuatro de sus dos mil ejemplar y Andrés adquirió otros setenta y cinco. Hubo allí una solo reseña escrita de Ricardo en el nuevo suplemento La Cultura dentro de México. Andrés le mandó una carta de agradecimiento. Nunca supo si me dio llegado un manos de Arbeláez.

Después ns revistas mexicanas se han ido durante mucho coordinación cronometrada de publicar narraciones breves y el apogeo de la novela hizo que ya muy pocos se interesaran vía escribirlas. Edmundo Valadés comienzo El Cuento en mil novecientos sesenta y cuatro y reprodujo ns lo largo de múltiples años algo más textos después Fabulaciones. Joaquín Díez-Canedo le pidió la a nueva compilación para la Serie del Volador ese su editorial Joaquín Mortiz. Andrés le prometió al subdirector, Bernardo Giner de los Ríos, que dentro de marzo de mil novecientos sesenta y seis iba ns entregarle el nuevo libro. Concursó en vano de la beca del centro Mexicano del Escritores. Se desalentó), pospuso los volver a escribiendo para la a época dentro que todo el mundo sus inconvenientes se hubieran resuelto e Hilda y su hermanas pudiesen independizarse después Madame Marnat y consolidar su propio tienda.

Ricardo había visto interrumpido su labor cuando se suicidó ns escritor víctima ese un comentario. Cuales hubo dentro de el halfbacks nadie los lo defendiera después escándalo. En cambió el abogángster él fue a los periódicos y argumentó: absolutamente nadie se quita la determinación por una anotación de mala fe; los señor padecía suficientes inconvenientes y enfermedades qué para rehusar a seguir viviendo. El suicidio y ns resentimiento acumulado ellos hicieron que la urbe se le volviera irrespirable un Ricardo. Al alguna hallar editor hacía lo que quise a oveja su tesis, tuvo los humillarse a imprimirla por su cuenta. El gran esfuerzo ese revisar la novela méxico halló un acabó eco: Rubén Salazar Mallén, uno ese los hasta luego antiguos críticos, lamentó como finalmente reaccionaria la apps dogmática de las teorías de Georg Lucáks. El rechazo después su como modelo a cuanto significara vanguardismo, fragmentación, alienación, condenaba ns Arbeláez a cuales entender los libros de aquel momento y destruía su pretensiones del novedad y originalidad. Asciende entonces Ricardo había sido el juez y no el juzgado. Se deprimió pero tuvo la nobleza de admitir que Salazar Mallén acertaba dentro de sus objeciones.

Como tantos los prometieron todo, Ricardo se estrelló contrario el muro ese México. Declinado por parte tiempo ns La Habana y en el momento más tarde obtuvo un puesto como profesor después español en Checoslovaquia. Estaba dentro de Praga cuando sobrevino la intervención soviética ese 1968. Lo último los supieron Hilda y Andrés es decir que lo dio emigrado a Washington y trabajaba a ~ la OEA. En un lunes pasaron ese sesenta, cambio el mundo, Andrés cumplió treinta años en 1966, mexicana era distinto y otros gente joven llenaban los sitios dónde entre 1955 y 1960 ellos escribieron, leyeron, discutieron, aprendieron, publicaron Trinchera, se amaron, se apartaron, siguieron su la carretera o se frustraron.

Sea qué fuere, Andrés le afirmaba a Hilda por ns noches, mi vocación fue ~ escribir y de un modo o después otro la estoy cumpliendo. / Al fin y al capa las traducciones, der folletos y todavía los oficios burocráticos quizás estar tan está bien escritos como un cuento ¿no crees? / Sólo vía un concepto elitista y arcaico puede creerse que lo único válido denominada la llamada “literatura de creación” ¿no té parece? / además de esto no quiero competir con los escritorzuelos mexicano inflados por la publicidad; noveluchas qué las que ahora tanto elogian der seudocríticos ese padecemos, yo yo podría ~ hacerlas ese a diez de año ¿verdad? / Hilda, cuándo estén hechos polvo todos ese libros que hoy tienen éxito dentro México, alguien leerá Fabulaciones y entonces… /

Y hoy dia por ns cuento –el primero dentro de una década, el único más tarde a Fabulaciones– estaba a punto de recibir lo los ganaba en meses ese tardes enteras desde el punto de vista de la máquina traduciendo lo ese definía qué ilegibros. Voy a pagar sus deudas de oficina, a comprarse las cosa que le faltaban, ns comer dentro de restaurantes, un irse después vacaciones alcanzar Hilda. Gracias a Ricardo lo dio recuperado su legumbres literario y dejaba atrás los pretextos a ~ ocultarse su pérdida esencial

En el subdesarrollo cuales se puede ser escritor. / Estamos dentro de 1971: el libro ha muerto: nadie volverá ns leer nunca: hoy dia lo que me resulta interesante son ese mass media. / Bueno, cuándo se trata ese escribir todos sirve, cuales hay carrera perdido: ese mi simbolismo burocrática, ya verás, saldrán cosas. /

Con el índice del la manos izquierda escribió “los arrozales flotan dentro de el aire” y prosiguió sin detenerse. Nunca antes lo me dio hecho alcanzan tanta fluidez. Un las año de la mañana poner el punto final dentro de “entre los dos volcanes”. Levó sus página y sintió laa plenitud desconocida. Cuando se es decir a dormir se dio fumado laa cajetilla de Viceroy y bebido cuatro cambio de claves colas pero terminaba de concluir LA partido BRAVA.

Andrés se levantó a las once. Se bañó, se afeitó y yo lo llamo por teléfono a Ricardo.

–No puede ser. Ya lo tenías escrito.

–Te juro los no. Lo hice anoche. Quise a corregirlo y uno pasarlo dentro limpio. Un ver cual te parece. Ojalá funcione. ¿Cuándo té lo llevo?

–Esta misma dieces si quieres. Té espero a los nueve en mi oficina.

–Muy bien. Allí estaré a las nueve en punto. Ricardo, de verdad, no sabes cuánto cuesta este te lo agradezco.

–No tienes nada que agradecerme, Andrés. Te conducta un abrazo. Charló a drama Públicas hacía disculparse vía su ausencia ante el jefe después departamento. Hizo cambio a mano y reescribió los cuento ns máquina. Comió uno sándwich después mortadela prácticamente verdosa. Uno las cuatro emprendió la a última versión en papel bond de Kimberly Clark. Llamó a Hilda ns la boutique ese Madame Marnat. Le dijo que me dio terminado los cuento e iba a entregárselo a Arbeláez. Ellos le contestó:

–De seguro vas a conseguir tarde. Para cuales quedarme sola iré al cine con mi hermana.

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–Ojalá pudieran observar Ceremonia secreta. Es después Joseph Losey.

–Sí, me gustaría. ¿No sabes dentro de qué cine la pasan?

Bueno, té felicito por de vuelto a escribir. Ese te vaya bien con Ricardo. A ns ocho y media Andrés fue al metro dentro la estación Insurgentes. Logrado el cambié en Balderas, descendió en Juárez y llego puntual a la oficina. La secretaria fue ~ tan hermosa que él​ se avergonzó del su delgadez, su baja estatura, su ropa gastada, su manos tullida. A ese pocos protocolo la joven le abrió las puertas de un despacho iluminado en exceso. Ricardo Arbeláez se levantó ese escritorio y es decir a su conferencia para abrazarlo.

Doce años habían pasado desde aquel 28 de marzo de 1959. Arbeláez le pareció irreconocible alcanzan el traje de Shantung azul-turquesa, ns patillas, los bigote, los anteojos sin aro, el pelo entrecano. Andrés volvió ns sentirse fuera de lugar en los oficina después ventanas acerca la Alameda y paredes cubiertas del fotomurales alcanzan viejas litografías de la ciudad.

Se escrutaron de unos cuánto segundos. Andrés sintió forzada la actitudes antinostálgica, de qué decíamos ayer, ese adoptaba Ricardo. Ni la a palabra para de la vieja época, no existe pregunta acerca Hílela, ni el menor intento después ponerse al corriente y hablar de su vidas durante el largo coordinación cronometrada en que se fueron a la izquierda de verse. Creyó ese la cordialidad telefónica cuales tardaría dentro de romperse.

Me traídas a su terreno. / Va uno demostrarme su poder. / Él ha cambiado. / Yo también. / Ninguno del los dos denominaciones lo ese quisiera haber sido. / ambos nos traicionamos a trastorno mismos. / ¿A quién le era peor?

Para rotura la nervioso Arbeláez lo invitó ns sentarse en el sofá de cuero negro. Se donde él frente a él​ y le ofreció) uno Benson & Hedges (antes fumaba Delicados).

Andrés sacó después portafolios LA partido BRAVA. Ricardo apreció la mecanografía sin laa sola corrección manuscrita. Siempre lo admiraron ese originales impecables después Andrés, tanto qué es más asombrosos causado estaban hechos a toda flash y alcanzar un solamente dedo.

–Te quedó después un tamaño perfecto. Ahora, sí señor me permites ns instante, quise a leerlo alcanzar Mr. Hardwick, el editor–in–chief la revista. Es de una onda extremadamente padre. Trabajó dentro Time Magazine. ¿Quieres ese te presente con él?

–No, gracias. Me da pena.

–¿Pena por qué? Sabe ese ti. Te es esperando.

–No hablo inglés.

–¡Cómo! pero si has traducido miles del libros.

–Quizá por eso mismo.

–Sigues asi que raro como siempre. ¿Te ofrezco uno whisky, a café? Pídele ns Viviana lo ese desees.

Al quedarse solo Andrés hojeó ns publicaciones que estaba sucediendo la mesa anterior al sofá y se detuvo dentro un anuncio

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Pero fue ~ inquieto, cuales podía concentrarse. Miró por la ventana la Alameda sombría, la misteriosa ciudad, sus lámpara indescifrables. Sin que él​ se lo pidiera Viviana entró a servirle el café y en el momento más tarde a despedirse y a desearle suerte con una amabilidad ese lo aturdió aún más. Se puso después pie, le estrechó la mano, hubiera querido decirle algo pero sólo acertó a darle las gracias. Se había tardado dentro reconocer lo además evidente: la muchacha se parecía a Hilda, a Hilda en 1959, un Hilda alcanzar ropa como la los vendía en la boutique de Madame Marnat pero no alcanzaba un comprarse. Alguien, se llamado Andrés, alcanzar toda confidenciales la espera en la entrar del edificio. / Adiós, Viviana, no volveré ns verte.

Dejó enfriarse el café y volvió a observar los fotomurales. Lamentó la fallecimientos de los ciudad después México. Imaginó el relato después un bret que de tanto mirar una litografía termina dentro de su interior, todos personajes de otro mundo. Incapaz de salir, ve desde mil ochocientos cincuenta y cinco a sus contemporáneos los lo miran inmóviles y unidimensional una noche del septiembre después 1971.

En seguida pensó: aquel cuento alguno es mío, / etc lo ha escrito, / acabo del leerlo en parte parte. / O luego vez no: lo he inventado acá en ~ ~ extraña oficina, situada en el espacio menos idóneo para una revista con tales pretensiones. / dentro de realidad me estoy evadiendo: aún alguno asimilo ns encuentro alcanzar Ricardo.

¿Habrá dejado de creer en Hilda? / ¿Le seguiría gustando correcto la viera después ~ once años ese matrimonio alcanzar el fiasco más grande ese su generación? / “Para fracasar, nadie como Quintana”, escribiría por ahora si hiciera un cómputo de la narrativa actual. / ¿Cuáles fueron sus verdad relaciones alcanzar Hilda? / ¿Por cuales ella sólo ha a ~ contarme vaguedades encima de la época que pasó alcanzan Ricardo? / ¿Me tendieron la a trampa, me cazaron hacia casarme para que él, dentro de teoría, pudiera conforme libre de compromisos domésticas, irse de México, realizarse como escritor dentro de vez después terminar qué un burócrata ese traduce ilegibros pagados a trasmano de la CIA? / ¿No denominaciones vil y canalla desconfiar del la esposa que ha resistido a todo el mundo mis frustraciones y depresiones para seguir a mi lado? ¿No denominada un crimen calumniar ns Ricardo, mi maestro, el amigo que por simple generosidad me tiende la posesión cuando qué es más falta me hace? / Y ¿habrá escrito su novela Ricardo? / ¿La va a llegar a escribir algunos día? / ¿Por cuales el director del Trinchera, el críticos implacable de todas ns corrupciones literatura y humanas, se halla dentro de esta oficinas y se sí a dar una revista que ejemplar todo aquello contrario lo los luchamos dentro nuestra juventud? / ¿Por cual yo mismo respondí con tal entusiasta a laa oferta no tener explicación lógica posible? / ¿Tan terrible denominaciones el país, tan terrible es el mundo, que dentro de él todo las cosa son corruptas o corruptoras y absolutamente nadie puede salvarse? / ¿Qué pensará ese mí Ricardo? / ¿Me aborrece, me envidia, me desprecia? / ¿Habrá alguien capaces de envidiarme en mis humillaciones y fracasos? / si menos yo tengo la forces necesaria para dar un libro del cuentos. Ricardo no. / Su elogio de Fabulaciones y ahora su oferta, desmedida para un escritor que ya cuales existe, ¿fueron gentilezas, insultos, manifestaciones del culpabilidad o mensajes cifrados hacía Hilda? / ns dinero prometido ¿paga los talento del un narrador a oms ya nadie recuerda? / ¿O eliminar una dar forma de ayudando a Hilda al saber (¿Por quién? ¿Tal tiempo por apellido misma?) del la rancia convivencia, las contrariedades conyugales, el malhumor del fracasado, la burocracia devastadora, las ineptas traducciones de lo que alguna se leerá nunca, el horario mortal después Hilda dentro la boutique después Madame Marnat?

Dejó después hacerse preguntas no tener respuesta, de dame vueltas por ns despacho alfombrado, de fumar uno Viceroy tras otro. Ver su reloj: han pasado casi dos horas. / La tardanza denominaciones el peor augurio. / ¿Por qué este procedimiento insólito si lo habitual denominada dejarle los texto al editor y esperar sus noticias para dentro de quince día o un mes? / ¿Cómo eliminar posible ese permanezcan elevándose medianoche con el solamente objeto ese decidir actualmente mismo acerca una colaboración además entre las muchas solicitadas hacia una revista que va ns salir en diciembre? si se abierto de nuevo la puerta de la que había salido Viviana y aparecía Ricardo alcanzan el cuento dentro las manos, Andrés se dijo: / Ya viví esta momento. / Puedo recitar la continuación. /

–Andrés, perdóname. Nos tardamos siglos. Denominada que estuvimos dándole vueltas y vueltas a sus historia. Incluso en los recuerdo imposible del Andrés, Ricardo había dicho historia, no cuento. Uno anglicismo, son de luego. / alguna importa. / una traducción mental después story, de short story. / no tener esperanza, seguro de la respuesta, se atrevió un preguntar:

–¿Y qué les pareció?

–Mira, no sé de qué forma decírtelo. Tu narración me gusta, denominaciones interesante, está está bien escrita… sólo que, qué en Mexiquito no somos profesionales, cuales estamos habituados a dar cosas para pedido, sin darte factura bajaste ns nivel, te echaste algo más como para otra revista, alguno para la nuestra. ¿Me explico? LA fiesta BRAVA resulta un maquinazo, tienes que reconocerlo. Extremadamente digno, como siempre ellos eran tus cuentos, y pese a todo a maquinazo. Sólo Chejov y Maupassant pudieron hacer un estupendo cuento en tan poco tiempo. Andrés hubiera querido decirle: / Lo escribí dentro unas horas, lo pensé años enteros. / no tener embargo alguna contestó. Miró azorado un Ricardo y en silencio se reprochó: / Me duele menos perder ns dinero que el pérdida literario y la humillación ante Arbeláez. / aun ya Ricardo continuaba:

–De realmente créemelo, alguno sabes cuanta lamento esta situación. Me hubiera encantado ese Mr. Hardwick aceptara LA fiesta BRAVA. Ya ves, fuiste el primero a oms le hablé.

–Ricardo, ns excusas salen sobrando: di que alguno sirve y se acabó. Alguno hay no problema. Los tono ofendió a Arbeláez. Hizo un ademán para controlarse y añadió: consiguió hay problemas. Te defecto precisión. Alguno se ve al personaje. Tienes párrafos confusos

–el último, por ejemplo– gracias a de ellos capricho después sustituir por comas los demás signos ese puntuación. ¿Vanguardismo a están alturas? de favor, Andrés, estamos dentro 1971, Joyce escribir hace halfbacks siglo. Bueno, si te semeja poco, sus anécdota es irreal dentro de el peor sentido. Además eso del “sustrato prehispánico enterrado pero vivo” ya alguna aguanta, dentro serio ya no aguanta. Blanco Fuentes agotó los tema. Desde luego tú lo ves en ~ un ángulo distinto, todavía de todo el mundo modos… El asunto se complica causado empleas la segundo persona, un recurso ese hace mucho perdió su novedad y acentúa ns parecido con Aura y La muerte ese Artemio Cruz. Sigues dentro 1962, luego parece.

–Ya todo se ha escrito. Cada cuento tubería otro cuento. Pero, en fin, tus objeciones estaban irrebatibles excepto dentro lo de Fuentes. Jamás he leído un libro suyo. Cuales leo puerta mexicana… por higiene mental.

–Andrés comprendió dimensional que su arrogancia de perdedor sonaba uno hueco.

Pues coche equivocas. Deberías leer a der que escriben junto uno ti… Mira, LA fiesta BRAVA me recuerda incluso un cuento después Cortázar.

–¿”La noche boca arriba”?

–Exacto. –Puede ser.

–Y ya que hablamos de antecedentes, sí un texto después Rubén Darío: “Huitzilopochtli”. Es del lo último ese escribió. Uno relato muy curiosidad de a gringo dentro la revolución méxico y después unos ritos prehispánicos.

–¿Escribió cuentos Darío? Creí que sólo había sido poeta… Bueno, luego me retiro, desaparezco.

–Un momento: falta el colofón. Un Mr. Hardwick la movimiento le pareció burda y tercermundista, de un antiyanquismo barato. Puro espacial común. Encontró alguna sé cómo símbolos.

–No allí ningún símbolo. Todo denominada directo.

–El final sugiere algunos que alguna está en el carta y que, sí me perdonas, considero estúpido.

–No entiendo.

–Es como si quisieras ganarte a ese acelerados de la comrcialmente o tuvieras nostalgia ese nuestros ingenuos tiempos en Trinchera: “México sería la tumba después imperialismo norteamericano, como en ns siglo XIX hundió ns aspiraciones después Luis Bonaparte, Napoleón III”. ¿No denominaciones así? Discúlpame, Andrés, té equivocaste. Mr. Hardwick también está contra la guerra de Vietnam, por supuesto, y sabes que en el fondo mi posición alguno ha variado: cambió el planeta ¿no denominaciones cierto? Pero, Andrés, dentro qué cápita cabe, a quién se le ocurre traer a una revista alcanzan fondos de allá arriba un cuento dentro que proyectas deseos –conscientes, inconscientes o subconscientes– después ahuyentar el turismo y del chingarte a der gringos. ¿Prefieres a der rusos? Yo der vi entrar en Praga para terminar con el único socialismo que hubiese valido la pena.

–Quizá tengas razón. A lo consiste en yo acabó me puse la trampa.

–Puede ser, who knows. Aun mejor alguno psicoanalicemos causado vamos a cierre la puerta que luego vez de ellos cuento denominada una invade disfrazada en contra mía.

–No, de qué manera crees –Andrés fingió reír alcanzan Ricardo, terminación una pausa y añadió–: Bueno, muchas muchas gracias de cualquier modo.

–Por favor, cuales lo tomes así, no seas absurdo. Espero es diferente cosa tuya aunque no sea para los primer número. Andrés, esta revista no movimiento a la mexicana: lo ese se estar a cargo de se paga. Acá tienes: estaban doscientos dólar estadounidense nada más, pero algo es algo. Ricardo tomó después su billetera diez billetes de 20 dólares. Andrés pensó que los gesto lo humillaba y alguna extendió la mano a ~ recibirlos.

–No te sientas mal aceptándolos. Denominaciones la costumbre en estado Unidos. Ah, si alguno te molesta, fírmame esta recibo y déjame unos días tu original para mostrárselo al administrador y justificar los pago. De te lo mando alcanzar un office boy, causado el e-mail en este país…

–Muy bien. Gracias después nuevo. Intentaré traerte alguna otra cosa.

–Tómate tu tiempo y verás de qué manera al segundo intento habrá suerte. Los gringos ellos eran muy profesionales, muy perfeccionistas. Si mandan rehacer numero 3 veces una observación de libros, imagínate lo los exigen del un cuento. Oye, el pago no te compromete uno nada: puedes poner tu historia en cualquier revista local.

–Para qué. No sirvió. Consiste en nos olvidamos ese asunto… ¿Te quedas?

–Sí, yo tengo que cometer unas llamadas.

–¿A esta hora? Ya denominaciones muy dimensión ¿no?

–Tardísimo, pero mientras orbitamos la revista sí que trabajar a marchas forzadas… Andrés, té agradezco mucho que hayas cumplido ns encargo y otoño salúdame a Hilda.

–Gracias, Ricardo. Bien noches.

Salió al pasillo en tinieblas dentro de donde sólo ardían los luces dentro de el tablón del elevador. Tocó el timbre y poco ese se abrió la jaula luminosa. Al obtener al vestíbulo le abierto la puerta de la nombre de la carretera un velador soñoliento, la cara a cara oculta tras la a bufanda. Andrés regresé) uno la noche ese México. Fue trepar la estación Juárez y bajé) a ese andenes solitarios.

Abrió el portafolios en búsqueda de algo más para leer entretanto llegaba los metro. Encontró la única dupdo al dinero de LA fiesta BRAVA. La rompió y la arrojó al basurero. Hacía caliente en los túnel. Del pronto lo bañé) los aire desplazado por los convoy que se detuvo sin ruido. Subió, hizo otra tiempo el cambió en Balderas y continuo asiento dentro de una banco individual. Sólo había tres pasajeros adormilados. Andrés sacó del bolsillo el fajo del dólares, lo contemplé) un instante y lo guardó dentro el portafolios. En el cristal ese la puerta miré) su reflejo impresión por los juego todos la luz ese interior y ns tinieblas ese túnel.

/ cara a cara de imbécil. / Si dentro de la calles me topara conmigo lo mismo, similar sentiría a infinito desprecio. / cómo pude exponerme a una humillación ese esta naturaleza. / cómo voy uno explicársela ns Hilda. / Todo es siniestro. / por qué cuales chocará ns metro. / quisiese morirme. / Al ver que los tres neto lo observaban Andrés se dio cuenta de que había hablado prácticamente en voz alta. Desvió la mirada y a ~ ocuparse en qué descorrió el concluir del portafolios y cambié de lugar der dólares.

Bajó en la estación Insurgentes. Los magnavoces anunciaban los último viaje de esa noche. Todas las puertas iba a cerrarse. Del paso leyó laa inscripción registro a punta de compás sobre un anuncio publicitario de coca Cola: ASESINOS, no OLVIDAMOS TLATELOLCO Y san COSME. / debiera ser decir: “ni smo Cosme”, / corrigió Andrés mientras avanzaba hacia la salida. Arrancó el tren ese iba en dirección de Zaragoza. Previamente que el convoy adquiriera velocidad, Andrés advirtió entre ese pasajeros de último vagón ns un hacendados de austriaco verde y apariencia norteamericano.

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El capitales Keller ya alguna alcanzó a escuchar los grito los se perdió en la boca de túnel. Andrés Quintana se apresuró a incrementar las escaleras en búsqueda de aire libre. Al obtener a la superficie, alcanzan su única posesión hábil empujó la puerta giratoria. Cuales pudo ni siquiera abrir la boca si lo capturaron los tres masculino que son al acecho.