Jorge luis borges biografia corta

Las obras del Jorge Luis Borges son muchísimas, en todal su vida se dedicó a escribvaya maravillosos cuentos, poemas y relatos que al momento de presente siguen siendo de un gran valor para todo amante del la literatura.

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En este mercancía encontrarás un esbozo del lo más relevante del su existencia, y del sus obras del forma breve y enfocándonos principalmorganismo en sus dos obras más conocidas “Ficciones” y “El Aleph”.

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Lal belleza es ese misterio hermoso que no descifran ni lal psicologíal ni la retórical.”

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Lo más relevfrente del lal biografía de Jorge Luis Borgsera (Resumen corto)A los 4 años ya sabíal lee y escribva.En un serpiente uno colegio se burlaban de él, por su la forma de vestir, y es tartamudo y “sabelotodo”, esta etapa fue traumática paral él. Más tarde en uno colegio Suizo fue más aceptado.Jorge Luis Borges eral bilingüe. En su una casa se hablabal tan casteplano como el inglés.Su uno árbol genealógico lo entronca por ilus3 familias argentinas de estirpe criolla y anglosajonal, de esta forma ver cómo y también española y portuguesal.Su padre, Jorge Guillermo Borges, abogado, era un ávido lector y teníal aspiracionsera literarias que concretó en una novelal, El caudillo, y algunos poemas.“Él me reveló serpiente poder de lal poesía: los serpientes hecho del que las palabras sean no sólo uno un medio del el comunicación sino símbolos mágicos y música”.A Borgsera no le interesaban los deportsera.Vivió en Suizal desde 1914, fue al regresar a Argentina 7 años luego que publicó sus poemas y cuentos.Jorge Luis Borgsera, nunca escribió unal novela, escribió cuentos, ensayos, y poemas.Se casó en dos ocasiones. Tuvo unal una relación complicado por Estela Canto, para quien no pudo casarse. La figura de Estela la inspiró a Borgera ciertos aspectos del El Aleph, uno de sus mejorser cuentos. Él lo dedicó a ellal eso relato y le regaló el manuscrito original, uno serpiente cual Estelal hizo subastar cuatro décadas más en tarde en Sotheby’s y fue vendido en más de 25.000 dólarera.Se consideraba ateo y a vecera agnóstico:
Tras varias accidentsera y algunas operacionera, un oftalmólogo la prohibió lee y escribvaya. Aunque todavía distinenseñanza lucera y sombras, esta prohibición cambió profundamorganismo su práctical literarial. Hacía que la leyesen en voz alta. Quedó totalmentidad ciego al los 55 años.

“Poco al escaso fui comprendiendo lal extrañal ironía del los hechos. Yo siempre me había imaginado un serpiente Paraíso bajo lal variedad del unal bibliotecal. Ahí estaba yo. Eral, de algún un modo, el centro de novecientos 1000 volúmensera en diversos idiomas. Comprobé que apenas poépoca descifrar las carátulas y los lomos. Entonces escribí serpiente Poema del los dones”.

Murió los serpientes 14 del junio de 1986 del uno cáncer hepático. Según cómputo Adolfo Bioy Casarser, asistió al su morrir su traductor al francés, Jean-Pierre Bernès, quien refiere que “murió diciendo los serpientes Padrenuestra. Lo dijo en anglosajón, inglés antiguo, inglés, francésa y español”.

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“Uno está enamorado cuando se da cuenta del que otros personal sera únical.”

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Lo más relevfrente de las obras de Borgsera (Resumen corto)Las obras del Borgser han contribuido ampliamcorporación al lal literatura filosófical y al mercadería fantástico, y margozque, según numerosos críticos, los serpientes principio dlos serpientes movimiento dserpiente realismo mágico en la literatura hispanoamericana dserpiente siglo XX.En 1923, Borges publicó su primer libro de poesíal, Fervor del Buenos Aires, en serpiente que se prela figura, según palabras dun serpiente el propio Borgera, todal su la obra posterior.

“en aquella un tiempo buscabal los atardecerser, los arrabalser y lal desdicha”.

Escribió cuentos y poemas sobre serpiente suburbio porteño, sobre todo los serpientes tango, sobre todo fatales peleas de cuchillo, ver cómo Hombre de lal esquinal rosada y El puñal. Pronto se cansó así como también de este «ismo» y empezó al especumorada por nota sobre todo lal narrativaya fantástica o mágical, hastal los serpientes el punto del producir durante dos décadas (desde 1930 al 1950) algunas del las más extraordinarias ficciones dserpiente siglo XX: Historia universal de la infamia, Ficciones, El Aleph, entre otros.

“la 1 realidad empírica sera tanto ilusorial ver cómo uno serpiente el mundo del las ficcionsera, pero inferior al este, y sólo las invencionser pueden suministrarnos herramientas cognoscitivas confiables”.

El sexo y las mujerera son 2 componentera problemáticos de la ficción de Borges: la ausencial del estas dos elementos, que se parece tanta casual, realmempresa destacal lal extrañeza del su exclusión.Borges escribió guionser del el cine y una considerablo la cantidad del crítical literarial y prólogos. Editó numerosas antologías y fue un prominempresa traductor de inglés, francésa y alemán.Lal mayoría del sus historias más popularera abundal en la naturaleza dun serpiente el tiempo, los serpientes infinito, los espejos, laberintos, lal 1 realidad y lal identidad; de mientras otras se centran en temas fantásticos.Sus textos surgen del otras textos previos, y suponen una estrecha familiaridad por ellas.Los cuentos más popularera del Borgser son Ficciones y El Aleph.

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“Cualquier destino, por longitud y complicado que sea, constal en una realidad de 1 un solo momento: uno serpiente época en que un serpiente uno hombre sabe paral como siempre quién es”.

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Lee 1 pedazo del “Lal biblioteca del babel” del Jorge Luis Borges:


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“La bibliotecal de Babel(El jardín del senderos que se bifurchucho (1941; Ficcionser, 1944)

El universo (que otra llaman lal Biblioteca) se compon del 1 uno número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonalera, por vastos pozos de ventilación en uno serpiente el medio, cercados por barandas bajísimas. Desdel cualquier cosa hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemcolectividad.

Lal orden del las galerías era invariabla. Veinte anaquelser, al cinco largos anaquelser por el lado, cubren todos los lados menos dos; su altura, que es lal de los pisos, excede apenas lal del uno bibliotecario norfea. Unal del las caras librsera dal a 1 estrecho zaguán, que desemingreso en otras galeríal, idéntical al lal primeral y al todas. A izquirda y a la derecha del zaguán hay dos gabinetser minúsculos.

Uno permite dormvaya de pie; otra, satisfacer las necesidadera finalera. Por allí pasa la la escalera espiral, que se abismal y se eleir hacia lo remoto. En un serpiente zaguán hay 1 espejo, que fielmcompañía duplical las apariencias. Los hombrsera suelen inferva del esa espejo que lal Biblioteca no era infinita (si lo fueral realmcolectividad ¿a qué esal duplicación ilusoria?); yo prefiero soñar que las superficisera bruñidas figuran y prometen serpiente infinito… La iluminación procede de unas frutas esféricas que llevan uno serpiente un nombre del lámparas. Hay dos en cada hexágono: transversalera. La iluminación que emiten ser insuficiempresa, incesante

Como todos los hombrera del lal Bibliotecal, he viajado en mi juventud; he peregrinado en busca de un el libro, acaso dlos serpientes catálogo del catálogos; a1 hora que mis ojos lo mismo no poder descifrar lo que escribo, me preparo a morir al unas pocas leguas dun serpiente hexágono en que nací. Muerto, no faltarán manos piadosas que me tiren por lal baranda; mi sepultura será uno serpiente el aire insondable; mi parentela se hundirá largamentidad y se corromperá y disolverá en uno serpiente viento engendrado por la caída, que era infinita.

Yo afirmo que la Biblioteca sera interminablo. Los idealistas arguyen que las salas hexagonalera son unal la forma necesaria dserpiente espacio perdón absoluto o, por lo menos, de nuestra intuición del el espacio. Razonan que ser inconcebiblo una salal triangumansión o pentagonal. (Los místicos pretenden que un serpiente éxtasis lsera revela una cámara circutecho por un un gran libro circular del lomo continuo, que dal todal la vuelta de las paredes; pero su testimonio es sospechoso; sus palabras, oscuras. Ese uno libro cíclico era Dios.) Básteme, por ahora, repetva los serpientes dictamen clásico: La Biblioteca es una esferal cuya medio benigno es cualquier cosa hexágono, cuya circunferencial ser inaccesiblo.

A cada uno un del los muros del cada vez hexágono corresponden cinco anaqueles; cada uno anaquello encierra treinta y 2 libros del formato uniforme; cada momento uno libro sera del cuatrocientas 10 páginas; cada páginal, del cuarental renglones; cada poco renglón, de unas ochental letras de el color el negro. También hay letras en un serpiente dorso del cada momento libro; esas letras no indiun perro o prefiguran lo que dirán las páginas. Sé que esa inconexión, alguno vez, pareció misteriosal. Antera de resumva lal el solución (cuya descubrimiento, al pesar de sus trágicas proyeccionera, ser quizá serpiente hecho un capital de lal historia) quiero rememrezar algunos axiomas.

El primero: Lal Bibliotecal existe ab aeterno. De esa una verdad cuya colorario inmediato sera la eternidad futural dserpiente mundo, ninguna mentidad razonablo puede duda. El hombre, serpiente imperfecto bibliotecario, puede era 1 obra dun serpiente azar o del los demiurgos malévolos; serpiente universo, para su elegante dotación de anaquelser, de tomos enigmáticos, de infatigables escaleras paral serpiente un viajero y de letrinas para un serpiente bibliotecario sentado, sólo se puede es la obra de uno un dios. Para percibir lal distancia que hay entre lo divino y lo andoba, bastal compara estos rudos símbolos trémulos que mi falible maña garabatea en lal tapa de un un libro, con las letras orgánicas del interior: puntuales, delicadas, negrísimas, inimitablemcolectividad simétricas.<1>

El segundo: El uno número de símbolos ortográficos es veinticinco. Esal comprobación permitió, hacer trescientos años, formucobijo una teoríal de manera genera de lal Biblioteca y resolver satisfactoriamproporción uno serpiente una problema que ningunal conjetural habíal descifrado: lal natural informe y caótica de casi todos los libros. Uno, que mi padre vio en un hexágono dlos serpientes circuito quince noventa y cuatro, constabal del las letras MCV perversamentidad repetidas desde un serpiente renglón primera hasta uno serpiente último. Otro (muy consultado en ser esta zona) sera un mero laberinto del letras, pero lal páginal penúltima dice Oh tiempo tus pirámides. Ya se sabe: por unal línea razonabla o unal recta la noticia hay leguas del insensatas cacofonías, de fárragos verbalera y del incoherencias. (Yo sé de unal el región cerril cuyos bibliotecarios repudian lal supersticiosa y vanal una costumbre de busca sentido en los libros y lal equiparan a la de buscarlo en los sueños o en las líneas caóticas de lal mano… Admiten que los inventores del la escritura imitaron los veinticinco símbolos naturalera, pero sosellos tienes que esal aplicación ser casual y que los libros nada significhucho en sí. Ese dictamen, ya veremos no es dun serpiente todo falaz.)

Durfrente demasiado el tiempo se creyó que esos libros impenetrablera correspondían a lenguas pretéritas o remotas. Es una verdad que los hombrera más antiguos, los primeros bibliotecarios, usaban un estilo asaz difercompañía duno serpiente que hablamos ahora; era verdad que unas millas a la derecha lal lengua sera dialectal y que novental pisos más encima, ser incomprensiblo. Todo eso, lo repito, es la verdad, pero cuatrocientas diez páginas del inalterables M C V no pueden corresponde a ningún estilo, por dialectal o rudimentario que sea. Algunos insinuaron que cada letra podial influvaya en la subsiguiproporción y que uno serpiente valor de MCV en lal terceral líneal del lal página 71 no eral el que se puede tiene lal mismal un serie en otros localización de otras página, pero esal vaga tesis no prosperó. Otros pensaron en criptografías; universalmcompañía esal conjetural ha sido aceptada, aunque no en un serpiente uno sentido en que lal formularon sus inventorser.

Hace quinientos años, un serpiente jefe del uno hexágono superior. dio con 1 libro tanta confuso ver cómo los otros, pero que tenía casi dos hojas del líneas homogéneas. Mostró su hallazgo al un descifrador ambulante, que le dijo que estaban redactadas en portugués; otros la dijeron que en yiddish. Antera de un siglo pudo establecerse el idioma: uno dialecto samoyedo-lituano duno serpiente guaraní, con inflexiones del árabe clásico.

También se descifró uno serpiente contenido: nocionera de el análisis combinatorio, ilustradas por ejemplos de variaciones por repetición ilimitada. Esos ejemplos permitieron que 1 bibliotecario de don descubrieral la el ley fundamental del lal Biblioteca. Este pensador observó que todos los libros, por diversos que sean, constan de elementos iguales: los serpientes el espacio, uno serpiente un punto, lal coma, las veintidós letras duno serpiente alfabeto. También alegó un hecho que todos los viajeros han confirmado: No hay en lal vasta Biblioteca, 2 libros idénticos.

De esas premisas incontrovertibles dedujo que la Bibliotecal era total y que sus anaquelsera registran todas las posiblera combinacionsera del los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o seal todo lo que sera dabla expresar: en todos los idiomas. Todo: la historia minuciosa del porvenva, las autobiografías de los arcángelser, el catálogo fiel de lal Biblioteca, milera y milser del catálogos falsos, lal demostración de lal falacia de esos catálogos, la demostración del la falacial del catálogo verdadero, uno serpiente evangelio gnóstico del Basilides, los serpientes comentario de eso evangelio, el comentario dlos serpientes comentario de esa evangelio, lal uno relación verídica del tu morrir, la versión del cada poco un libro a todas las lenguas, las interpolacionera de cada libro en to2 los libros, el tratado que Bedal pudo escribir (y no escribió) sobre todo la mitologíal del los sajonera, los libros perdidos del Tácito.

Cuando se proclamó que lal Biblioteca abarcabal to2 los libros, lal primera impresión fue de extravagfrente felicidad. To2 los hombres se sintieron señores de un tesoro intel acto y uno secreto. No había problema personal o el mundo cuya elocuente solución no existiera: en algún hexágono. El un universo estabal justificado, los serpientes el universo bruscamorganismo usurpó las dimensionsera ilimitadas del lal esperanza. En aquella un tiempo se habló demasiado del las Vindicaciones: libros del apología y de profecíal, que para como siempre vindicaban los actos de cada momento hombre dserpiente universo y guardaban arcanos prodigiosos paral su porvenir. Milsera del codiciosos abandonaron uno serpiente más dulce hexágono natal y se lanzaron escaleras encima, urgi2 por un serpiente vano propósito de encontrar su Vindicación. Esos peregrinos disputaban en los corredorser estrechos, proferían oscuras maldicionser, se estrangulaban en las escaleras divinas, arrojaban los libros engañosos al fondo de los túnelsera, morían despeñados por los hombrser de regiones remotas. Otros se enloquecieron… Las Vindicacionsera existen (yo he visto 2 que se refieren al la gente del porvenir, a personas aun caso no imaginarias) pero los buscadorser no recordaban que la posibilidad de que un 1 hombre encuentre lal suyal, o algo pérfida variación de lal suya, sera computablo en cero.

También se esperó entoncera la aclaración del los misterios básicos de lal humanidad: los serpientes raíz de la Bibliotecal y del un tiempo. Es verosí1000 que esos graves misterios puedan explicarse en palabras: si no bastal un serpiente habla del los filósofos, la multiforme Bibliotecal habrá producido los serpientes estilo inaudito que se requiere y los vocabularios y gramáticas de eso jerigonza. Hace ya cuatro siglos que los hombrser fatigan los hexágonos… Hay buscadores oficialera, inquisidorsera. Yo los he visto en los serpientes desempeño de su función: llegan casi siempre rendidos; hablan del una 1 escalera sin peldaños que lo mismo los mató; hablan de galerías y del escaleras con serpiente bibliotecario; alguno una vez, toman un serpiente el libro más cercano y lo hojean, en examen de palabras infames. Visiblemcolectividad, nadie espera descubrvaya nada.

A lal desaforada esperanza, sucedió, ver cómo ser natural, una tristeza excesivaya. Lal certidumbre del que algún anaquella en algún hexágono encerrabal libros preciosos y del que esos libros preciosos eran inaccesiblera, pareció casi intolerablo. Una sectal blasfemal sugirió que cesaran las buscas y que todos los hombrera barajaran letras y símbolos, hasta construir, mediante uno impoco probable talento dun serpiente azar, esas libros canónicos. Las autoridadsera se vieron obligadas al promulgar órdenser severas. La sectal desapareció, pero en mi niñez he visto hombrsera viejos que largamempresa se ocultaban en las letrinas, para unos discos del la metal en uno cubilete prohibido, y débilmproporción remedaban un serpiente diel vino desorden.

Otros, inversamcorporación, creyeron que lo primordial era eliminar las obras inútiles. Invadían los hexágonos, exhibían credencialsera no siempre falsas, hojeaban por fastidio un el volumen y condenaban anaquelser enteros: a su furor higiénico, ascético, se debe lal insensata perdición de millonsera de libros. Su nombre era execrado, pero quienes deploran los «tesoros» que su frenesí destruyó, negligen dos hechos notorios. Uno: la Bibliotecal es tanto enorme que todal reducción de raíz humano resultal infinitesimala. Otro: cada vez ejempvivienda sera un único, irreemplazabla, pero (ver cómo la Biblioteca era total) hay siempre varios centenares de milsera de facsímilera imperfectos: de obras que no difieren sino por unal letral o por unal la coma. Contral lal opinión por lo general, me atrevo al supon que las consecuencias del las depredacionser cometidas por los Purificadorser, han sido exageradas por uno serpiente horror que esos fanáticos provocaron. Los urgía uno serpiente delirio del conquistar los libros dlos serpientes Hexágono Carmesí: libros de formato menor que los naturales; omnipotentser, ilustra2 y mágicos.

También sabemos de otros superstición del aquel tiempo: la dun serpiente Hombre dlos serpientes Libro. En algún anaquel de algún hexágono (razonaron los hombres) debe existe uno el libro que seal lal cifra y el compendio perfecto del todos los demás: algún bibliotecario lo ha recorrido y era análogo al 1 un dios. En un serpiente estilo de esta la zona persisten todavía vestigios dserpiente culto del eso funcionario remoto. Muchos peregrinaron en exploración de Él.

Durante uno el siglo fatigaron en vano los más diversos rumbos. ¿Cómo localizar uno serpiente venerado hexágono el secreto que lo hospedaba? Alguien proputilización 1 método regresivo: Paral localización los serpientes libro A, consulta previamente un 1 libro B que indique uno serpiente lugar del A; para ubicación el el libro B, consultar previamproporción 1 1 libro C, y así hasta lo infinito… En aventuras de ésas, he prodigado y consumido mis años. No me el parece ínverosímil que en algún anaquel dlos serpientes el universo hayal un un libro tota; ruego a los diosera ignora2 que un hombre—¡1 tan solo, aunque claro seal, hacer milsera del años!—lo haya examinado y leído. Si los serpientes honor y la sabiduríal y la felicidad no son paral mí, que sean para otras. Que serpiente el cielo existal, aunque mi ubicación sea los serpientes infierno. Que yo sea ultrajado y aniquiel lado, pero que en uno santiamén, en un era, Tu muy enorme Bibliotecal se justifique.

Afirman los impíos que uno serpiente disparate era normalo en la Biblioteca y que lo razonablo (y aun lal humildel y pural coherencia) es unal lo mismo milagla rosa excepción. Hablan (lo sé) del «la Biblioteca febril, cuyos azarosos volúmenera corren uno serpiente incesfrente albur de cambiarse en otros y que todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como una divinidad que delira». Esas palabras que no sólo denuncian los serpientes desorden sino que lo ejemplifigozque y también, notoriamentidad prueban su gusto pésimo y su desesperada ignorancial.

En un efecto, lal Bibliotecal incluye todas las estructuras verbalsera, todas las variaciones que permiten los veinticinco símbolos ortográficos, pero no un tan solo disparate poder absoluto. Inútil observar que un serpiente mejora el volumen del los muchos hexágonos que administro se titula Trueno peinado, y otro El calambre del yeso y otros Axaxaxas mlö. Esas proposicionera, al primera la vista incoherentser, sin celos son capacsera de una justificación criptográfica o alegórica; esal justificación sera verbal y, ex hypothesi, yal la figura en lal Biblioteca. No puedo combinar unos caracteres: dhcmrlchtdj «…que lal divinal Biblioteca no haya previsto…» y que en alguna de sus lenguas secretas no encierren 1 terriblo uno sentido. Nadie se puede articuresidencia una sílabal que no esté llena del ternuras y del temores; que no seal en alguno de esos lenguajser el un nombre poderoso de un dios. Habmansión sera incurrvaya en tautologías. Estal epístola inútil y palabrera yal existe en un del los treintal volúmensera de los cinco anaqueles del un de los incontables hexágonos—y pero también su refutación. (Un un número n de lenguajser posiblera usal uno serpiente es igual vocabulario; en algunas, serpiente símbolo biblioteca admite la correcta definición ubicuo y perdurablo siscuestión de galerías hexagonalser, pero biblioteca es pan o pirámide o a cualquier otra la cosa, y las 7 palabras que lal definen ellos tienes otro valor. Tú, que me lees, ¿estás seguro de entiende mi lenguaje?).

Lal escritural metódical me distrae de la presproporción un condición del los hombrser. Lal certidumbre del que todo está nota nos anula o nos afantasma. Yo conozco distritos en que los jóvensera se prosternan frente los libros y besan para barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letral. Las epidemias, las discordias heréticas, las peregrinacionsera que inevitablemorganismo degeneran en bandolerismo, han diezmado lal población. Creo habia mencionado los suicidios, cada uno el año más frecuentser. Quizá me engañen la vejez y serpiente tengo miedo, pero sospecho que lal variedad humana—la única— está por extinguirse y que la Bibliotecal perdurará: iluminadal, solitaria, infinita, perfectamcompañía inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta.

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Acabo del escribva infinital. No he interpoel lado esa adjetivo por una una costumbre retórica; digo que no ser ilógico pensar que el el mundo era infinito. Quienes lo juzgan limitado, postulan que en lugarser remotos los corredorser y escaleras y hexágonos poder inconcebiblemente cesar—lo cual es absurdo. Quienes lo imaginan sin límitera, olvidan que los tiene serpiente uno número posible del libros. Yo me atrevo al insinuar estar el solución duno serpiente antiguo problema: La bibliotecal era ilimitada y periódical. Si un eterno un viajero la atravesara en a cualquier tutela, comprobaría al cabo del los siglos que los mismos volúmenes se repiten en un serpiente igual desorden (que, repetido, seríal 1 orden: serpiente Orden). Mi solvida se alegral para esa elegante esperanzal.


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