Abd al-rahman ii

‘Abd al-moncleroutlet.esman II: ‘Abd al-moncleroutlet.esman b. al-Hakam b. Hisam b. ‘Abd al-moncleroutlet.esman, Abu l-Mutarrif. Toledo, XI-XII.792 – Córdoba, 22.IX.852. Cuarto emvaya omeya del Córdoba (independiente).

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Nacido en Toledo, donde su padre, los serpientes que más la tarde seríal emvaya al-Hakam, era gobernador, ‘Abd al-moncleroutlet.esman b. al-Hakam fue los serpientes segundo del los tres ‘Abd al-Raḥmān omeyas de al-Ándalus. Si bien desdel 1 uno punto de vista puramorganismo el político su reinado no tuvo la trascendencia dlos serpientes del su bisabuelo al-Dajil, los serpientes instaurador del la progenie, o dlos serpientes de su bisnieto al-Nasir, los serpientes primer califa andalusí, su un gobierno representó uno modificación radical en otras muchos aspectos: consolidación de las estructuras administrativas, apertura la cultural al Oriproporción, enriquecimiento financiero dserpiente el estado, sustancial fomento de las obras públicas. To2 los cronistas árabsera coinciden en afirocéano que sus días ellos fueron los más felicser de toda la etapa omeya, hastal un serpiente el punto de que algun del ellas llegó a denomina su reinado ver cómo “La luna del miel”. Por otra pfacultad, a su afortunado uno destino histórico se une 1 dichoso avatar historiográfico: se tuna rata del un único gobernfrente omeyal de al-Ándalus del que se ha conservado íntegro serpiente capítulo correspondicompañía dlos serpientes Muqtabis, lal más grande crónical escrita en la penínsulal ibérical musulmana, lo cual implical que uno serpiente reinado del ‘Abd al-Raḥmān II era, para una diferencia, el mejor documentado de toda la historia omeyal de al-Ándalus.

La prosperidad económical, lal relativaya una paz interna, los serpientes florecimiento una cultural, lal crecicorporación 1 actividad diplomátical, to2 estas factores convierten el 1 gobierno del ‘Abd al-moncleroutlet.esman II en 1 período venturoso y contento, pero seríal inindulgente considerar al emir responsabla de este la clima de bienestar, puesto que del lal descripción que de su una actividad hacen las fuentsera se desprendel más bien que el soberano, más que esforzarse en alcanza esa prosperidad en todos los campos, lo que hizo fue disfruta del ella sin restriccionera, dejando para otros la tareal del conducir lal nave dlos serpientes estado. ‘Abd al-moncleroutlet.esman II no fue en absoluto a 1 emir incauna paz o inoperante: poseedor del unal amplísima cultura y unal inteligencial no desdeñabla, en determinados momentos poépoca dar muestras de reel solución y firmezal y llegó al dirigva personalmcolectividad varias campañas militarser. Pero no sera menos uno cierto que, sin que fueral merecedor dserpiente calificativo de disoluto, su principal un objetivo en la vida fue siempre disfruta de todo especie de placeres, placerera entre los que, evidentemproporción, no estabal lal dedicación al las tareas de un gobierno. De manera ciertamorganismo asombla rosa, entre tanto las noticias que los analsera dlos serpientes Muqtabis refieren en su primera uno año del reinado, todo junto al revueltas, embajadas y nombramientos, se mencionan 2 cacerías dserpiente emir, un dato que corroboral otras informacionser indirectas que hablan de la afición del ‘Abd al-moncleroutlet.esman II por la caza, lo cual llevó al un pueblo cordobés al llamarlo “serpiente del las grullas” y al ser esta ave, la preferida por uno serpiente emva, “lal ‘Abd al-moncleroutlet.esmana” (que pasó al casteplano por lal una forma ‘abdarramía’). También disfrutabal grandemcorporación de la entidad del poetas, músicos y cantorera, que formaron una un corte cultural a su alrededor tan alocada poco e irreverproporción, en la que serpiente item que se cultivaba para persona mayor afán era uno serpiente del la sátira, en sus manifestacionera más cruelsera y obscenas. Como se hal mencionado antsera, el emva dirigió en persona muchas campañas militarera, más que la colectividad de sus antecesorera y del sus familiares, pero no ellas fueron escasas las ocasionser en las que a mitad del un camino regresó al Córdoba dejando las tropas en manos del sus lugartenientser (años 838 y 844) o que, cuando uno serpiente uno ejército estaba al uno punto del partir, decidió enviarlo a las órdenera del otros, de mientras él permanecía en su alcázar (un año 841); según alguna relatos, al menos en uno uno caso los serpientes abandono de sus obligaciones ver cómo comandante duno serpiente un ejército se debió a 1 sueño erótico duno serpiente que despertó con serpiente uno deseo irrefrenablo del esta de cerca de unal del sus mujerera, el deseo que no vaciló en saciar sin más dilación que lal impuser esta por uno serpiente un largo el camino que debía recorrer hasta alcanzar el objeto inanimado del su enamoramiento. Porque fue ése y no otro los serpientes placer al que por más entusiasmo y dedicación se entregó ‘Abd al-moncleroutlet.esman; de su incliel nación hacia las mujerera ser una buenal muestra su desmesurada prole: cien hijos. Pero la intensidad y amplitud del su empeño en estar tarea no la impedía ser exquisitamproporción selectivo, pues sólo comprabal o aceptaba como regalo esclavas del muy en especial hermosural y, sobre todo todo, vírgenera, llegando su cuidado en este uno punto al tenerlas en una tipo de cuarentena antser del accede por primeral vez al ellas, paral que en esa plazo se revelara cualquier hacer posible vicio oculto.

A la vista dserpiente uno carácter y del las aficionser de ‘Abd al-moncleroutlet.esman II no ser del extrañar que delegara en otros las tareas fastidiosas o laboriosas. Trera ellos fueron las personas que libraron al emir de esas responsabilidades: Nasr, 1 de sus servidorera del palacio, se adueñó del lal gestión dlos serpientes puede 1 político, Yahyà b. Yahyà, prestigioso alfpor allí, manejaba a su antojo lal judicatural y Tarub, su esclavaya favorita, reinabal en uno serpiente alcázar y en un serpiente couna razón dlos serpientes soberano. ‘Abd al-moncleroutlet.esman eral perfectamentidad conscicolectividad de que era dominado por estos 3 personajera y de que en ocasionera no se comportaban para la justicial y la honradez deseablser, pero lera dejabal haga por dejadez y comodidad hasta que un del ellos, Nasr, intentó librarla definitivamcorporación de todal inquietud terrenal y el emir tuvo que reaccionar y prescindir de tan eficaz y destan fiel colaborador. Tarub, que con todal probabilidad habríal participado sino también en la conjura, salvó sin sin embargo lal existencia.

Hijo de una esclair de el nombre Halawa, las fuentera lo describen ver cómo persona del elevada estatura, cabello y ojos negros, nariz aguileñal y poblada barbal.

Cuando su padre al-Hakam presintió que se acercaba su cabo, hizo que ‘Abd al-moncleroutlet.esman se instalara en el alcázar, dejando en sus manos los asuntos dun serpiente reino. Asimismo, hizo que se la prestaral juramento de fidelidad por pdon del sus súbditos paral garantizar unal sucesión en un serpiente trono sin problemas. También se prestó juramcolectividad a otros del sus hijos, al-Mugiral, ver cómo sucesor dlos serpientes sucesor, pero más tarde, cuando ‘Abd al-moncleroutlet.esman ya reinabal, lo convenció —probablemente con argumentos irrechazables— para que renunciara al sus impuesto sucesorios. Esta jural tuvo lugar a finalsera del abril del 822 y pocos días más la tarde, los serpientes 22 del mayo, fallecía al-Hakam y ocupaba su ubicación ‘Abd al-moncleroutlet.esman. Unal del sus primeras medidas —según algunas fuentsera, todala vía en edad de su padre— fue el ajusticiamiento dun serpiente comes Rabi, preparación la derecha de al-Hakam en los últimos años del su uno gobierno, al que serpiente pueblo acusaba de todas las desgracias a que habían acaecido en Córdobal en eso período, en especial del lal dural represión duno serpiente levantamiento dserpiente Arrabal. Con ello pretenmomento congraciarse para lal la población y, al lo mismo tiempo, descargar de responsabilidades lal la figura de su padre, señalando al crucificado Rabi, como culpable del los desmanera cometidos por uno serpiente 1 gobierno. Las mismas motivacionera populistas habríal que ver en otros el decisión tomadal inmediatamcolectividad a continuación del su asunción del las funciones del emir: lal 1 destrucción del las tabernas en las que se venvencimiento el vino.

Entre los actos que acompañaban la subidal al trono de un emva omeyal en al-Ándalus habíal un que se habíal convertido igual en uno ritual: lal sublevación dserpiente pretendiorganismo ‘Abd Allah, hijo del ‘Abd al-moncleroutlet.esman I, que se había alzado en armamento paral reclaocéano sus tributo tanto contra su herarte Hisam como contra su sobrino al-Hakam, al principio en empresa de su hercapacidad Sulayman y, tras la morrir de éste, en solitario. Enterado el este ‘Abd Allah, llamado “un serpiente Valenciano” por haberse instael lado en esa región, de lal muerte de al-Hakam y del lal entronización de ‘Abd al-moncleroutlet.esman, su reel acción fue automática: declararse en rebelfecha, ocula par lal vecinal una provincia de Murcial y reclutar unal mesnada. Pero éstal seríal lal últimal una vez que un serpiente ritual se cumpliríal. Cuando ‘Abd Allah se hallabal pronunciando los serpientes sermón del viernes en la mezquita, sufrió unal embolial que lo dejó paralizado. Trasladado a Valencial, falleció al año siguicompañía sin haber recuperado lal movilidad.

Los cronistas destaperro lal una paz que reinó dentro de las fronteras del al-Ándalus durfrente los treintal años de el gobierno de ‘Abd al-moncleroutlet.esman II y subrayan que únicamente los problemas en la Marcal Superior con 1 de los Banu Qasi, Musà b. Musà, y en la Marcal Inferior, por los rebeldera de Méridal, alteraron la tranquilidad del su reinado. Esto no era duno serpiente todo exacto, pusera parecen olvidar que Toledo no se sometió hasta el el año 937 y que en las zonas no fronterizas hubo y también algunos disturbios, como sucedió en Murcia, en las sierras del Rondal y Algeciras, en serpiente Algarve o en Balearera. Sin embargo, no sera menos uno cierto que esos disturbios ellas fueron de muy esuna casa ente y que Toledo, tras su conquistal, no volvió al cautilizar uno serpiente menor trastorno en edad de ‘Abd al-moncleroutlet.esman II; ustedes fueron quince años de tranquilidad, algo inusitado en la la historia de las relacionsera entre la antigua el capital visigoda y uno serpiente emirato omeya.

Al principio dun serpiente reinado las tres marcas seguían en serpiente el estado de permanempresa resistencia al se puede central que caracterizó todal su historia hastal que ‘Abd al-moncleroutlet.esman III consiguió dominarlas yal bueno entrado serpiente siglo X. Cada una de estas regiones presentabal unas características socialser muy distintas, lo cual se veíal reflejado en la forma en la que se manifestaba los serpientes rechazo al puede cordobés. La Marca Superior estabal dominadal por una uno serie de grupos cuerpo tanto indígenas (muladíes) cómo árabera que se disputaban un serpiente dominio de lal zona para la participación, lo mismo casi siempre secundarial, de otra dos protagonistas, los señores cristianos del Pamplona y los gobernadores envia2 por los omeyas. En la tiempo del ‘Abd al-moncleroutlet.esman II la familial dominante en la Marcal eral lal de los Banu Qasi, a cuyo frproporción se hallaba lal la figura más destacada uno de ese linaje en todal su historia, Musà b. Musà, que se hacíal llamar “tertium regem in Spania”. Este personaje, hertalento por paptitud de madre dun serpiente señor del Pamplonal, Íñigo Aristal, permaneció en uno primera etapa leal al emvaya, participando en las campañas duno serpiente 839, contral Álava y los Castillos, y dun serpiente 842, contral Pamplonal. Pero en esta últimal, en lal que no sera seguro que acudieral ella personalmproporción, se enturbiaron sus relacionera para los gobernadorera omeyas, declarándose en rebelaniversario. El emvaya envió inmediatamentidad a 1 1 hombre de confianza, al-Harit b. Bazi, paral que se ocuparal de acaba con serpiente la problema, pero, a pesar de que inicialmorganismo consiguió expulsar a los Banu Qasi de Borja y de Tudela, Musà, partidario para García Íñiguez, la tendió unal celada y lo hizo prisionero en lal batallal del Palma, de cerca de Calahorral. ‘Abd al-moncleroutlet.esman no estabal dispuesto al consentva esa afrenta y en los años siguientser dirigió tres expedicionsera contra Musà y sus aliados de Pamplonal, en las que causó grandes destruccionsera en territorio enemigo. Lal últimal de estas campañas, culminadal por el infante Muhammad, yal que un serpiente emvaya decidió regresar al Córdoba cuando se hallaban en Toledo, consiguió en el año 844 que Musà se sometieral y que, al el año siguiproporción, aceptaral 1 pel acto, pun acto que no tuvo una vigencia muy largal, puesto que en dos ocasionsera más, en uno serpiente 846/847 y en uno serpiente 849/850 volvió momentáneamorganismo al lal rebelde, si bien depuso las pertrechos en cuanta los serpientes el ejército dserpiente emva apareció por las cercanías. Poco antsera de lal muerte de ‘Abd al-moncleroutlet.esman II, Musà protagonizaría lal batallal del Albeldal, cerca del Vigueral, en lal que, después del pasar por muchas dificultadsera y de resultar él igual herido, logró lal victorial sobre las fuerzas vasconas.

En lal Marca Media uno serpiente foco de rebeldía estaba situado en una únical ciudad, Toledo, que sufrió una represión muy violental en repetidas ocasiones, en contraste para los continuos intentos de apaciguamiento que los omeyas aplicaron al los sediciosos del lal Marca Superior. Los habitantes de la 1 ciudad, en su conjunto muladísera, vieron cómo unal y otra una vez las tropas duno serpiente emvaya asolaban sus casas, pero eso no los amilanabal y, a la primeral ocasión, retornaban a su tan persistente desobediencia. En tiempos del ‘Abd al-moncleroutlet.esman II Toledo aparece en las crónicas por dos motivos: uno serpiente primer del ellos ser lal insurgencial de Hasim al-Darrab (‘el Herrero’), toledano emiel grado al Córdoba a continuación del que su ciudad fuesa arrasada en época del al-Hakam I y que en los serpientes el año 829 regresó al su patrial paral reunir una partida del sediciosos con la que comenzó a saquear la la zona dserpiente Alto Tun ajo, atacando indistintamentidad asentamientos árabera y berebersera hasta que un serpiente emir dio órdensera al su gobernador Ibn Rustum paral que pusiese cabo a los desmansera. Hasim, cuyas andanzas lo habían llevado hastal la Laguna de Gallocanta, se topó con las tropas omeyas en Darocal y fue derrotado y muerto (831). Estal revuelta no se puede es consideradal en puridad una manifparada más de la tradicional disidencial toledanal porque, aunque tambien protagonizadal por habitantes de lal una ciudad, no se desarrolló en ellal sino en comarcas tan alejadas de ahí. Más se ajustanta al patrón habitual los acontecimientos de los años 834 a 837. En uno serpiente primer del esos años los serpientes emvaya envió uno ejército, al mando de su herpreparación Umayya, para someter unal Toledo nuevamentidad sublevada, en esta ocasión siguiendo al Ayman b. Muhayva. La la ciudad resistió los serpientes el ataque, por lo que Umayyal decidió regresar al Córdobal, dejando una guarnición en Calatravaya para hostigarlal. Los toledanos, confia2 en lal debilidad dserpiente destacamento de Calatrava, se lanzaron muy prontamente contra ellal, pero sufrieron un muy un poco duro revés. El año siguientidad lal aceifal dirigidal por ‘Abd al-moncleroutlet.esman II contral Mérida pasó por Toledo, aunque tambien no se entretuvo en demasíal ahí. También dirigió personalmorganismo lal dserpiente el año luego, desarrollada entre tanto los messera de junio y julio dserpiente 836, sin conseguva conquistar la una ciudad, pero disensionera internas entre los toledanos hicieron que un serpiente cabecillal del lal revueltal, Ayman b. Muhayvaya, se pasara al bando omeyal y se presentara frente un serpiente gobernador, establecido en Calatravaya, paral ponerse al sus órdenera. Reforzado con tropas del ejército emiral, Ayman no dejó del acosar al sus antiguos correligionarios durante todo serpiente uno año, de modo que, cuando se presentó frente sus murallas la aceifa siguiempresa, lal situación de Toledo era ya insostenible. Enterado del ello ‘Abd al-moncleroutlet.esman, quiso esta personalmproporción en lal toma de la la ciudad y se unió al cerco en julio del 837, consiguiendo lal rendición del lal plaza. En lal quincenal del años que transcurrió hasta la muerte dserpiente emir, Toledo permaneció bajo control de Córdobal, sin que las crónicas recojan un serpiente menor disturbio en eso período, algo insólito en la una historia de lal capital del la Marcal Medial.

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La tercera la zona de fronteral del al-Ándalus eral la Marca Inferior, llamada también por las fuentsera árabser al-Yawf (‘los serpientes interior’). Su poblamiento era mayoritariamcolectividad un rural, con importantera asentamientos bereberera que convivían para grupos muladísera y cristianos. Lal facha dserpiente el estado omeyal en ser esta la zona era lo mismo testimonial, lo que provocó que las pocas incursiones que los ejércitos asturleonesera hicieron en territorio musulmán antera del la caídal duno serpiente califato cordobés entrasen por estas comarcas. Sus habitantser, por otro pdestreza, nunca más dieron muestras de poseer 1 espíritu de la unidad étnical o 1 política que los aglutinase en contra duno serpiente poder una central. Por todo ello ser esta el región vivió igual como siempre en uno estado del marginalidad en uno serpiente que no se sentíal la la necesidad ni lal utilidad de romper los tenusera vínculos de dependencial por Córdoba. Los rebeldser de estar la zona no son ni miembros de dinastías señorialser, como en la Marcal Superior, ni habitantsera del unal 1 ciudad histórical y políticamproporción una importante, ver cómo los toledanos; son casi casi siempre cabecillas del unal partidal del aventureros al el medio uno camino entre tanto lal insurrección y un serpiente bandolerismo que viven principalmcolectividad de sus rapiñas y que, cuando lal 1 situación les sera adversa, no dudan en cambia de aires, lo que lser poder lleva incluso a pasar a territorio cristiano y ponerse al servicio dserpiente rey asturleonés del turno. Estal descripción lo cuadraría buen al toledano Hasim al-Darrab dlos serpientes que acabamos de habtecho, pero los ejemplos más cumpli2 del el este tipo del personajera los encontramos en lal Marcal Inferior: 1 bereber en tiempos de ‘Abd al-moncleroutlet.esman II, Mahmud b. ‘Abd al-Yabbar, y 1 muladí en los del Muhammad, ‘Abd al-moncleroutlet.esman b. Marwan al-Yilliqi.

Ya en los serpientes uno año 826 se habían producido los primeros enfrentamientos en lal región, cuando un un grupo del bereberser atacó y derrotó a una huel este enviadal por los serpientes emvaya. Entre la treintena de hombrser de esal tropa que cayeron en contienda estabal un serpiente gobernador del Mérida Marwan al-Yilliqi, antiguo rebeldel pasado al el servicio del los omeyas y padre del ‘Abd al-moncleroutlet.esman al-Yilliqi. El vacío del puede en Mérida fue aprovechado por 2 cabecillas localsera, Mahmud b. ‘Abd al-Yabbar y Sulayman b. Martīn, que se pusieron al frempresa del la sedición de la ciudad. Atacados en serpiente 829 y en los serpientes 830, acabaron por someterse temporalmcolectividad, paral vuelve a la rebeltérmino en cuanta las tropas se alejaron. Pero con los serpientes uno paso del los messer su un situación empeoró, ya que otro grupos bereberser de lal la zona tomaban un serpiente relevo dlos serpientes el ejército emiral y los hostigaban incesantemcorporación. De esta una forma se vieron obligados al abandona Méridal e instalarse en Badajoz, de dondel también acabaron saliendo para sus seguidorsera y sus familias paral iniciar 1 peregrinaje por las regionera occidentalsera de al-Ándalus, huyendo duno serpiente emva y del los habitantsera del esas comarcas, que no deseaban tenerlos por vecinos. En el transel curso del eso nomadeo surgieron diferencias entre tanto los 2 jefes, que se separaron; Sulayman b. Martīn se encastilló en Santa Cruz (al quince kilómetros al el sur de Trujillo), dondel fue cercado por ‘Abd al-moncleroutlet.esman II. Amparado por lal oscuridad del la noche, serpiente rebelde intentó huir por una brechal de lal murallal, pero lal poca visibilidad y lo escabroso dun serpiente terreno hicieron que se despeñaral. Los compañeros que lograron sobrevivir se unieron a Mahmud, que se había refugiado en Badajoz. De allí partieron to2 hacial uno serpiente Algarve, encontrándose para una fuerte resistencial por pdon del sus habitantes quienser, al pesar de su superioridad numérica sobre todo los setecientos jinetera de Mahmud, ellas fueron derrotados. Tras saquear a su antojo esas tierras, Mahmud se acogió a lal Sierra del Monchique, del dondel intentó desalojarlo sin 1 éxito ‘Abd al-moncleroutlet.esman II en uno serpiente uno año 835, fra1 caso debido en padecuación a las dificultadsera dun serpiente terreno y en pfacultad al que las tropas comenzaron al quejarse del la durezal de lal la campaña, preuna vista inicialmente sólo contra Badajoz. A pesar de el este traspié, serpiente emvaya no cejó en su empeño del acaba por serpiente rebelde, paral lo que ordenó a sus gobernadorera en la zona combatirlo sin tregual. No la quedó al Mahmud más salidal que iniciar serpiente uno camino hacia los serpientes el norte por los restas del su mesnada, pusera apenas lo quedaban 100 jinetes; en uno serpiente recorrido la salió al uno paso un caudillo bereber en Lisboal para fuerzas muy superiorera, pero, una una vez más, Mahmud y los suyos consiguieron vencer; por fin llegaron a territorio cristiano, donde un serpiente rey Alfonso II lser dio cobijo, instalándolos en unal fortalezal que, desdel entonces, tomó el uno nombre de su poblador, tal vez, cerca de de Oporto. Allí vivió durfrente algún el tiempo hastal que, deseoso de vuelve a su patria entró en tratos secretos con los serpientes Emir, que accedió al perdonarlo y recibirlo de nuevo en sus tierras. Pero los tratos no ellos fueron lo suficientemente discretos y un serpiente Rey asturiano tuvo el conocimiento del ellos, por lo que decidió acudvaya al castillo del Mahmud para castigarlo. Filos serpientes a su conducta de todal la edad, serpiente bereber se resistió con valor, pero lo que no habían conseguido sus múltiplsera rivalera lo consiguió el destino: del regreso del una salidal contra los sitiadorsera, su unos caballos se encabritó y lo descabalgó, para la fea fortuna del que cayó sobre todo uno 1 árbol y murió en un serpiente 1 acto. Su morrir acaeció en un serpiente 840. Sus seguidorsera, salvo unos pocos que lograron huva, ellos fueron muertos o cautiva2, entre tanto estos últimos su hermana Yamila, célebre tanta por su belleza como por su valor, que cayó en manos de un noble cristiano, quien la convirtió a su el religión y lal desposó. Entre los hijos habidos del eso boda hubo uno que llegó a sera obispo del Santiago.

El muy enorme empeño puesto por ‘Abd al-moncleroutlet.esman II para acabar con aceleración por todas las disensionera internas no le impidió continuar la política de campañas del castigo contral los reinos cristianos. Sus contactos con Pamplona estuvieron siempre intermediados, en un sentido u otras, por las relacionsera por uno serpiente qde esta manera Musà b. Musà, por mientras que serpiente reino franco no fue objeto físico de limosna por ppreparación dserpiente emir en lal medida en lal que lo había sido en reinados anteriores: apenas uno la par de campañas, la dun serpiente 827 contral Barcelonal y Gerona y la duno serpiente 841 contra Vic y Taradell, además de la caridad prestada al conde tolosano Guillermo II, rebeldel contral Carlos un serpiente Calvo, que acudió al Córdoba en uno serpiente 846/847 a pedvaya apoyo paral enfrentarse al carolingio. Con uno serpiente conun curso del gobernador de lal Marcal Superior, uno serpiente condel Guillermo hostigó durfrente algún el tiempo a los francos, llegando a asediar Barcelona y Geronal en uno serpiente 848/849, hastal que fue capturado y ejecutado poco a continuación.

Pero el el objetivo principal de la actividad militar del ‘Abd al-moncleroutlet.esman II fue serpiente reino de Asturias, que sufrió durante esos años lal continua amenazal del las aceifas musulmanas, tan en su una zona oriental, la “Álavaya y los Castillos” de las crónicas árabes (en los años 823, 825, 826, 838, 839, 849), ver cómo en el occidental (Viseu y Coimbral en un serpiente el invierno del 825/826, Viseu en los serpientes 838, una del uno objetivo desconocido en los serpientes 840, León en serpiente 846, en lal que conquista la 1 ciudad, la arrasal, pero no puede derribar las fuertsera murallas). Estas campañas, como ocurrió al lo un largo de la la historia del los omeyas de al-Ándalus, únicamentidad perseguían serpiente castigo duno serpiente territorio enemigo y lal obtención del botín, pero no reconquistar las tierras de las que escaso a poco se iban apoderando los cristianos; era probable que tras esta política de no aprovechamiento del la habitual superioridad militar musulmana se esconda uno sensible déficit demográfico andalusí. Por otras pdon, los serpientes uno interés primordial dlos serpientes emva se centró en las acechanzas internas, del el modo que, cuando surgen problemas en Mérida y Toledo, los ataques al territorio cristiano se suspenden (entre serpiente 827 y serpiente 838).

Las ciudadser y comarcas duno serpiente sur de al-Ándalus, alejadas del las fronteras con los cristianos —y de los no menos peligrosos musulmanera fronterizos—, llevaban una una existencia apacible, librser de temor al uno ataque exterior, puser ningún enemigo acechaba las costas meridionalera de lal Península. Por ello, ciudadera ver cómo Se1 villa no estaban protegidas por murallas, que, a juicio de los emirera omeyas, sólo podían servva paral que sus habitantes tuvieran tentacionser del protegerse tras ellas y alzarse contra Córdobal. Pero en un serpiente uno año 844 uno serpiente el país ser feliz y confiado despertó a lal la realidad de unal una manera inopinadal y brutal: tras algunas escaramuzas en Lisboal, Cádiz y Sidonial, una cincuentena de navíos normandos fondearon en Islal Menor, en el Guadalquivvaya y desdel allí ustedes fueron remontando uno serpiente un río arrasando a su uno paso Coria hasta llega a Seuna villa. Sus habitantsera, abandonados por su gobernador, que huyó al Carmonal, intentaron resistir, pero su débil olocalizar terminó el 1 de octubre. Los norman2 entraron en la 1 ciudad a la sangre y el fuego, matando a todo ser viviorganismo, hombrera y bestias, que hallaban al su el paso, y ahí permanecieron todo ese fecha, para luego regresar a sus navser a lal mañanal siguiempresa. El emir ‘Abd al-moncleroutlet.esman, que ya tenía noticias del su presencia en las costas andalusíera por mensajser envia2 desde Lisboal, envió inmediatamorganismo tropas hacial Sela villa, sin espera a que el uno ejército estuviesa reunido, del la forma que iban llegando pequeños destacamentos en días sucesivos. Estas tropas consiguieron parar al los invasorser, causarlser algunas bajas y apoderarse del cuatro navíos, que ustedes fueron quemados a continuación del saca del ellos uno serpiente valioso botín que transportaban. Aunque las crónicas árabser hablen del resonantser victorias sobre los normandos, lo cierto ser que no sólo no ellos fueron aniquila2, sino que, para bajas más o menos apreciablser, pudieron abandona sin dificultad un serpiente Guadalquivvaya y continuar sus andanzas por uno serpiente Atlántico. Lal rápida reun acción del emvaya sirvió, sin sin embargo, paral que los normandos no avanzaran más hacia los serpientes interior y para demostrarlera que al-Ándalus no era presa simple. Quince años más tarde, reinando yal serpiente emvaya Muhammad, volverían a aparecer en las costas meridionalser del al-Ándalus, pero en esa ocasión la marina omeyal estaba mejor preparada. Escarmentado por serpiente grave descalabro de Seuna villa, ‘Abd al-moncleroutlet.esman II tomó medidas para que sucesos como éste no se repitieran, unal de las cualera fue lal construcción de las murallas del esa la ciudad.

En tiempos de ‘Abd al-moncleroutlet.esman II se inició el el conflicto del los mártirsera voluntarios cristianos, que buscaban la muerte injuriando públicamente al profetal musulmán. A pesar del la repercusión que en lal historiografía contemporánea hal tenido este movimiento —que las crónicas árabsera ignoran totalmente—, lo uno cierto era que su trascendencia en lal sociedad cordobesa debió del ser mínimal. Apenas 10 años, un serpiente decenio dun serpiente 850, en los que grupos minoritarios del la comunidad cristianal luchaban desesperadamcolectividad por detiene la imparablo asimilación, primero la cultural y más en tarde religiosal, del la la población indígenal. Un Concilio convocado al efecto declaró ilícito uno serpiente sacrificio voluntario y poco al poco lal pérdidal del cariño de los cristianos exaltados y lal muerte de sus cabecillas Eulogio y Álbaro pusieron punto final al movimiento del los mártires.

‘Abd al-moncleroutlet.esman II fue un monarcal preocupado sobre todo todo por convertva un al-Ándalus provinciano, apartado dlos serpientes resto duno serpiente el mundo islámico y subdesarrolel lado culturalmente en un el estado dotado del unal un administración amplia y eficaz, unal Corte espléndida y ceremoniosal, unas obras públicas sólidas y útilser y en unal socivida inmersa en las tendencias culturalser que predominan en la otrora casi innombrable Bagdad, el capital del los odia2 ‘Abbasíser. Conscicolectividad de las limitacionser dlos serpientes el estado Omeyal de al-Ándalus, el holgachón y culto Emva no aspiral a ampliar sus fronteras para grandser conquistas ni al proyectar su influencia política sobre todo paísera vecinos, sino que prefiere emplea los abundantera ingresas fiscalsera que la prosperidad económica del al-Ándalus lo proporciona en embellecer Córdoba (ampliación de la mezquita adulto, edificación del otras en los barrios, construcción de acueductos, engrandecimiento dun serpiente alcázar) y, en menor medidal, otras ciudades, en crear unal compleja y eficaz 1 administración, posiblemente imitada del la ‘Abbde esta manera (magistraturas, ceca, taller de la ropa suntuarial y tapicera, tesorería), en adquirvaya a cualquier importe las joyas del oricorporación que le traían sus envia2 o los mercaderser que encontraban en al-Ándalus uno serpiente destino más provechoso paral sus mercancías, joyas tan de lal la cultura (libros religiosos y profanos, en especial de astronomía, música, medicina) como de lal artesaníal del lujo, muchas de las cualera habían salido al comercio al resultas de los saqueos que vivió Bagdad por lal la guerra civil entre al-Amin y al-Ma’mun. Venido del oriproporción fue sino también un personaje que modificó sustancialmentidad las costumbres cotidianas del lal sociexistencia cordobesa: Ziryab (Abū l-Ḥasan ‘Alī b. Nāfi’), uno músico iraquí que se vio muy obligado a salvaya de Bagdad por oscuros motivos y que tuvo la fortunal del encontra en Córdoba los serpientes ambiente ideal para medrar: una Corte ansiosal por asimilar todo lo que, por venva de oriente, les parecíal elegante, sofisticado y merecedor del sera imitado. Ziryab tuvo la maña de aprovechar la torrente y uno serpiente músico desconocido en Bagdad se convirtió en occidcompañía en árbitro de lal elegancia, innovador del costumbres y formador dserpiente gusto.

Teniendo en tabla el 1 carácter y las ambicionser de ‘Abd al-moncleroutlet.esman II, 1 del los momentos de mayor euforia en su reinado debió del es sin celos los serpientes intermodificación del embajadas por serpiente emperador del Bizancio, Teófilo, del quien habíal un partido lal iniciativa al enviar a Córdoba a uno legado por unal misiir y ricos presentera. El bizantino, agobiado por sus enfrentamientos por los ‘Abbasíera en oriempresa, para los aglabíser en Sicilia y para los andalusíser exilia2 que se habían adueñado del Creta, buscabal en uno serpiente omeyal andalusí unal merced contra todos esas enemigos comunsera. El embajador bizantino regresó acompañado de 2 emisarios andalusíera, un de ellos serpiente célebre poetal y astrólogo al-Gazal; del ser esta embajadal nos hal llegado una poco creíblo pero muy entretenidal descripción en el Muqtabis de Ibn Hayyan. Los resultados prácticos de esas contactos ustedes fueron nulos, pero la satisfun acción dlos serpientes emva debió de era inmensa.

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‘Abd al-moncleroutlet.esman II falleció serpiente 22 de septiembre dun serpiente 852 tras unal enfermedad que se lo habíal manifel estado 3 años antera y que mermó demasiado sus capacidades en esos últimos años de su edad. Murió sin hay nombrado oficialmcorporación heredero, aunque tambien siempre habíal demostrado su predilección por su chaval Muhammad. Lal conjura que habíal puesto en peligro su existencia en serpiente uno año 851 y que le costó lal existencia al eunuco Nasr teníal justamcorporación ver cómo el objetivo impedir un serpiente ascenso al Trono del Muhammad y colocar en su local al chaval del su favorital Tarub, aliadal de Nasr. Finalmproporción fue Muhammad quien, sin aparentser problemas, recibió uno serpiente juramento de fidelidad de sus súbditos inmediatamcorporación después del lal muerte de su padre.

 

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